Miércoles 21 de Octubre de 2020

A 49 AÑOS DEL EVENTO QUE MARCÓ LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD.

Desde el principio de todos los tiempos, nos fascina su belleza. Hace más de 4.500 millones de años, un planeta pequeño, parecido a Marte, chocó contra la Tierra. De esa coalición nació el satélite y también cambió la química de nuestro planeta: comenzó la vida. Para las culturas antiguas, la luna es sagrada. Existen infinitas leyendas a su alrededor: desde el mito del hombre lobo, hasta su influencia en el crecimiento del pelo o en el estado de ánimo. Incluso muchos están convencidos de que cuando hay luna llena se multiplican los crímenes y los nacimientos. Aunque la ciencia no ha podido comprobarlo, sí sabemos que sincroniza los ciclos reproductivos y algunos animales cambian su nivel de actividad según las fases lunares. Será por el deseo de ir más allá, de superar los límites y alcanzar el infinito, que aquel 20 de julio de 1969 millones de personas de todo el mundo se sentaron frente a un televisor a presenciar uno de los sucesos más importantes de la historia: la llegada del hombre a la luna. Cuando la misión espacial Apolo 11, bajo el mando de Neil Armstrong y Edwin E. Aldrin, alunizó en el Mar de la Tranquilidad, las imágenes eran seguidas en vivo por una audiencia que superó todos los récords. Los astronautas exploraron el terreno, recogieron muestras del suelo y plantaron una bandera norteamericana con una placa que decía: “Aquí llegaron a la luna hombres del planeta Tierra. Julio 1969 D.C. Venimos en paz en nombre de toda la humanidad”. Mientras, la humanidad se emocionaba y se abrazaba sin poder creer que al fin había logrado conquistar el Cosmos.

SERÁ POR EL DESEO DE IR MÁS ALLÁ, DE SUPERAR LOS LÍMITES Y ALCANZAR EL INFINITO, QUE AQUEL 20 DE JULIO DE 1969 MILLONES DE PERSONAS DE TODO EL MUNDO SE SENTARON FRENTE A UN TELEVISOR A PRESENCIAR UNO DE LOS SUCESOS MÁS IMPORTANTES DE LA HISTORIA. Pero la ilusión no duró para siempre. Pronto surgieron teorías de conspiración que aseguraron que se trató de un fraude, de un montaje premeditado por la NASA para distraer a la población en medio de la Guerra Fría. También se ha dicho que se trató de una puesta en escena dirigida por el director Stanley Kubrick. Aún no se sabe cuánto hay de cierto y cuánto de engaño. Pero ¿importa realmente? ¿La verdad debe ser comprobada por la ciencia o es más bien el efecto lo que importa? En la década de los ochenta, un estadounidense llamado Dennis Hope se autoproclamó presidente del gobierno galáctico y comenzó a vender parcelas de la luna. ¿El resultado? Juntó más de US$ 11 millones. “Formamos nuestro propio gobierno, hice mi constitución y hasta tenemos una moneda llamada delta”, cuenta Hope. “Aquí estoy flotando en esta lata de aluminio / muy por encima de la luna / el planeta Tierra es azul / y no hay nada que pueda hacer”, escribió el músico David Bowie en “Space Oddity”, una de sus obras maestras. Allí Bowie canta la odisea de un astronauta a través de la desoladora y alucinante experiencia de flotar en el espacio, desconectado de la Tierra. El disco del mismo nombre coincidió con el aterrizaje del Apolo 11 y la canción fue usada por la BBC en la cobertura del evento. “Estoy atravesando la puerta / estoy flotando de una manera muy especial / y las estrellas lucen muy diferentes hoy”.