Martes 20 de Octubre de 2020

SENTARSE Y MIRAR, A TRAVÉS DE LA VENTANA, LOS PAISAJES MÁS HERMOSOS DEL PAÍS, DONDE NO HAY CAMINOS, NI AUTOPISTAS PARA LLEGAR: SÓLO VÍAS Y UNA ESTACIÓN FINAL.

Madre, ya viene el tren con su alegría, y el crisantemo de humo que desgrana”, dice en un soneto el poeta salteño Manuel J. Castilla. Como casi siempre, la poesía describe sensaciones con precisión: el andar de los vagones evoca un júbilo infantil y atávico que recomienza apenas las ruedas de metal echan a rodar. Hay muchas formas de ver un paisaje, pero ninguna se asemeja a la que ofrece la ventana de un tren. El que mira desde allí lo hace con una serenidad especial, que comparte con el resto de los pasajeros. Una especie de alegría sin nombre que en la Argentina se multiplica en diferentes trenes turísticos, hechos a la medida de lo que el viajero curioso quiere explorar. Y aunque otro poeta genial, Homero Manzi, dijo que el tren siembra un misterio de adiós, este puñado de opciones es más bien una bienvenida para quienes quieran saber –del norte al sur pasando por el litoral– qué se puede ver desde unas vías con el sabor de lo nuestro y forjadas allá lejos y hace tiempo.

01. LA TROCHITA – ESQUEL


Con 71 años de vida, mantiene su locomotora a vapor y pequeños vagones con salamandras. Ofrece dos recorridos que duran, ambos, unas tres horas y media. Uno, desde Esquel hasta la aldea mapuche Nahuel Pan y otro, entre El Maitén y Desvío Thomae. En la estación Esquel hay, además, una muestra permanente sobre la historia de La Trochita, cuyo nombre se debe al particular ancho de trocha (de apenas 75 cm). El tren funciona todo el año con un paisaje único en cada estación. Martes, viernes y sábado en temporada baja; de lunes a sábados en alta. El precio es de $800 y $900 (ida y vuelta y según la excursión elegida), menores de cinco años sin cargo. Hay bonificaciones para residentes nacionales y de Esquel y Trevelin.

Informes en:
www.latrochita.patagoniaexpress.com
Tel.: (02945) 450882

 


02 TREN DE LA SELVA – IGUAZÚEs uno de los atractivos más requeridos del Parque Nacional Iguazú, donde residen las maravillosas cataratas. Este trencito impulsado por una silenciosa locomotora a gas cuenta con vagones abiertos que permiten que el paisaje entre no sólo por la vista, sino por los oídos y los aromas de la selva misionera. El recorrido se inicia en el ingreso del parque (Estación Central). En la primera parada, la Estación Cataratas, todos los pasajeros deben descender y tomar alguno de los senderos o circuitos que invitan a conocer los saltos de agua desde distintos niveles: el paseo inferior, el superior o bien volver a tomar el tren con destino a la famosa Garganta del Diablo.

DATA ÚTIL:
El tren concluye su trayecto frente al río Iguazú Superior, desde donde se puede acceder a uno de los miradores más bellos de las cataratas. La formación (bautizada como Tren Ecológico de la Selva) recorre unos 4840 m, a una velocidad que va de los 18 a los 20 kilómetros por hora.

Informes en:
www.iguazuargentina.com e [email protected]
Tel.: (03757) 491469

 


03. TREN A LAS NUBES – SALTA

Es un clásico del norte argentino. Inaugurado en 1948, la travesía combina un tramo terrestre y otro ferroviario desde la ciudad de Salta hasta el viaducto de La Polvorilla, ubicado a 4200 metros sobre el nivel del mar. Durante el trayecto se atraviesan 29 puentes, 21 túneles, 13 viaductos y dos rulos. El tren serpentea a través de paisajes únicos, como el Valle de Lerma, la Quebrada del Toro y una vista desde las entrañas de la cordillera de los Andes. El Tren a las Nubes opera con disponibilidad para 300 pasajeros por salida. Cuesta $2135 para residentes argentinos adultos; los menores de 12 años abonan $1650. Hay tarifas especiales para jubilados y grupos familiares.

Informes en:
www.trenalasnubes.com.ar
Tel.: (0387) 4228021

 


04. TREN DEL FIN DEL MUNDO – USHUAIA

ESTE TREN PATAGÓNICO ES CONSIDERADO EL MÁS AUSTRAL DEL MUNDO. SU RECORRIDO ES DE 7 KILÓMETROS.


Son 7 kilómetros a bordo de un antiguo ferrocarril impulsado por una locomotora a vapor y que era utilizado en sus inicios para transportar materiales para construir la cárcel de Ushuaia. Los vagones enfilan hacia el Parque Nacional de Tierra del Fuego atravesando el Cordón del Toro y el Puente Quemado sobre el río Pipo; se detienen en la estación Cascada La Macarena. El tren funciona los 365 días del año, con diferentes horarios según la temporada que se pueden consultar en la web. El boleto para mayores es de $950, para niños de entre 6 y 12 años, $200 y para menores de entre 13 y 16, $600. Jubilados, $600; y residentes de Tierra del Fuego, $500.

Informes en:
www.trendelfindelmundo.com.ar
Tel.: (2901) 431600 / 437696