Jueves 29 de Octubre de 2020

COMPAÑEROS EN LAS SIESTAS CALUROSAS Y CUANDO LA LLUVIA IMPIDE UN DÍA DE PLAYA, LOS JUEGOS DE MESA SON EL MEJOR ENTRETENIMIENTO PARA CHICOS Y GRANDES EN LAS HORAS LARGAS DEL VERANO. DIVERSIÓN EN FAMILIA Y SIN WIFI.

Durante las vacaciones aparecen varios desafíos. Uno de ellos es lograr que los chicos de todas las edades (y cada vez desde más temprano) levanten sus miradas de las pantallas de los celulares y conecten con el resto de los integrantes de la familia. Este problema es común a cualquier escenario que se piense, ya sea que la familia en cuestión se haya quedado en la ciudad o bien esté en algún lugar de veraneo. En tiempo de vacaciones los juegos de mesa aparecen como grandes aliados para sentar a padres e hijos a la misma mesa, compartir tiempo juntos, reírse y hasta generar un espacio para que los chicos sigan aprendiendo y desarrollando capacidades.

 

Cuando los chicos son preescolares, se puede empezar a jugar con el clásico Memotest, en el que hay que armar pares; con palitos chinos y también con juegos de encastre, que vienen en diferentes tamaños, niveles de sofisticación y para todos los bolsillos. Además de generar un buen momento, ayudan a desarrollar la memoria fotográfica, la creatividad y la motricidad fina. Para la playa hay que pensar en opciones sencillas (y que no corran riesgo de deteriorarse con la arena, volarse o perderse): ahí mandan los dados, el dominó y las cartas. Pero también es sabido que hay larguísimos torneos de burako junto al mar.
Nada ofrece más tiempo y espacio que una tarde de lluvia en vacaciones; es cuando se puede empezar a introducir juegos más complejos.

LOS JUEGOS DE MESA SON GRANDES ALIADOS PARA SENTAR A PADRES E HIJOS A LA MISMA MESA, COMPARTIR TIEMPO JUNTOS, REÍRSE Y HASTA GENERAR UN ESPACIO PARA APRENDER Y SEGUIR DESARROLLANDO CAPACIDADES.

A los más chiquitos les podemos proponer el Ludo, Serpientes y Escaleras o el Juego de la Oca. Cuando van creciendo podemos ir creciendo en sofisticación: El Juego de la Vida y El Estanciero son solo algunos de los que les gustan a los mayores de seis años. El siguiente nivel de dificultad habilita el Pictionary, el Carrera de Mente y hasta el TEG. Todos clásicos que son inoxidables y que no fallan pero también hay que animarse a probar otras opciones. La Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) apunta que hay nuevas alternativas a la hora de probar juegos de mesa. Basta con acercarse a una juguetería y preguntar qué hay de nuevo. Por ejemplo, InfiniCuentos es una propuesta para expandir la creatividad e imaginación y encuentra además la estimulación de la oralidad y la lecto-escritura. Sus productos se utilizan desde los 4 años en adelante y son muy entretenidos también para los adultos. El juego Formas está compuesto de tarjetas borrables, que desafían a encontrar cosas donde el único límite es la imaginación. Tiene más de 20 maneras de jugarlo. Otro juego, Mil Mundos, es una serie de láminas gigantes para pintar en grupo y jugar de a muchos.
Ya sea que pasamos largas tardes en la playa o que nos tocó un día de lluvia y debemos quedarnos en la casa que alquilamos, hay muchas cosas que podemos hacer además de recurrir a las pantallas. Las cartas, los dados y los juegos de mesa no pasan de moda y son gran compañía de todas las generaciones.