Lunes 26 de Octubre de 2020

No es sólo una bolsa de arpillera. Es un proyecto que construye desde la inclusión y la igualdad. “Nuestras bolsas las cosen mujeres que son sustento de familia en el taller de contención de Fuerte Apache”, explica Luz Muro, una de las creadoras de Seis Más Tres. El emprendimiento, que busca romper con los círculos de pobreza, tiene como objetivo crear oportunidades laborales y potenciar el empoderamiento de las trabajadoras.

Aquellas mujeres que se encuentran en situaciones límite, ya sea de violencia, pobreza o dependencia económica, encontraron en el taller un espacio para crecer y no sólo coser, sino tejer lazos con otras compañeras. “El lugar en el que está ubicado empezó siendo una biblioteca. Ellas iban acompañadas de sus hijos, como si fuera un club, pero con el tiempo devino en un espacio de contención. La que sabe coser, enseña a coser; la que sabe maquillar, enseña a maquillar. La jefa del taller es una costurera de oficio excelente, y ella las ayuda a todas con muchísima paciencia”, cuenta Luz.

En la búsqueda de un mundo igualitario, quien confecciona es tan importante como quien compra el producto. Por eso, las bolsas producidas en Fuerte Apache son estampadas con frases elegidas por los clientes y mantienen la identidad de cada uno de ellos. Pero hay más: la sostenibilidad como discurso y eje central del proyecto.

“Tratamos de elegir materiales que impacten de manera amigable en el entorno”, sostienen desde el espacio. La materia prima base es la arpillera, los zócalos están hechos con lienzo –un algodón libre de plástico que no tiene sintéticos– y las correas, con cuero de descarte. ¿Qué pasa con las estampas? Se realizan con tinturas vegetales. No hay planeta B, y estas mujeres lo saben.

Por una cuestión de capacidad, las bolsas sólo se venden por encargo a través de Internet. “Es un trabajo muy de hormiga, porque las capacidades del taller son limitadas. Junto a mi socia y amiga, Paula Galay, trabajamos de domingo a domingo todas a la par. Creemos que el verdadero poder es hacer lo que a una le gusta, que se puede ser feliz laburando en un proyecto lindo, que encima te ayude a vivir bien”, concluye la emprendedora. Respeto, compromiso y solidaridad con el de al lado: los tres pilares para construir un mundo más justo.