Jueves 22 de Octubre de 2020

DIRIGIDA POR ALEJANDRO TANTANIAN, MARILÚ MARINI INTERPRETA EL MITO INASIBLE DE TERESA DE ÁVILA EN UNA OBRA QUE DESLUMBRA CON UNA PUESTA Y UNA DRAMATURGIA EXCEPCIONALES.

El ingreso a la sala María Guerrero por la parte de atrás anticipa lo inusual de esta experiencia teatral. Y el planteo inicial lo confirma: ahí están Marilú Marini y el sacerdote, filósofo y poeta Hugo Mujica en una especie de set televisivo donde conversan sobre el alma humana, la noción de Dios y la figura de Teresa para terminar definiendo la naturaleza del arte y del teatro en particular. Y eso es sólo el comienzo. A continuación, la pieza escrita por Inés Garland y Santiago Loza sobre un concepto de Oria Puppo y Alejandro Tantanian (quien también la dirige y está haciendo una excelente gestión al frente del Teatro Nacional Cervantes desde enero de 2017) da un giro vertiginoso, que incluye el desplazamiento de las gradas donde está sentado el público. Entonces comienza la historia del hallazgo de la mano izquierda de la santa/escritora/mística/lectora compulsiva en las profundidades del teatro. El espíritu del Instituto Di Tella es evocado en la figura del gran maestro Roberto Villanueva (Marilú Marini incluso se toma un momento y rompe la cuarta pared para homenajearlo) y en ese clima de desmesura creativa donde las monjas desatan el éxtasis de la fundadora de las Carmelitas Descalzas en cuadros musicales cuyas canciones son interpretadas por Julieta Venegas (canta en vivo en las funciones del 1, 11, 15 y 29 de noviembre). Un lujo, todos los lujos.

Info:
Teatro Cervantes, Libertad 815, CABA.
Entradas: $ 230