Domingo 25 de Octubre de 2020

CON LA GRINGA, SU NUEVO ÁLBUM, QUE SALDRÁ EN OCTUBRE, LA SOLE SE PRUEBA LA ROPA DEL POP DE LA MANO DE CARLOS VIVES. SIN DEJAR DE LADO EL FOLCLORE QUE TANTO AMA, LA CANTANTE DE AREQUITO DA UN PASO MÁS EN LA CARRERA QUE LA HIZO UNA DE LAS ARTISTAS MÁS POPULARES DE LA ARGENTINA.

Que Soledad Pastorutti haya agotado las funciones que dará en el Teatro Ópera Orbis Seguros el 5 y 6 de octubre y esté en camino de hacerlo con las del 11 y 12 del mismo mes no sólo confirma su vigencia, demuestra también que una artista popular que maneja su carrera con sabiduría jamás pierde el favor del público. Y ella es experta en eso. El disparador de este nuevo impulso es su nuevo álbum, La gringa, que está en plena producción y será la base de los conciertos. Carlos Vives, aquel de “La gota fría” y éste del hitazo junto a Shakira “La bicicleta”, es uno de los productores artísticos del álbum (el otro es Cheche Alara, habitual de Thalía y quien trabajó también con Lady Gaga y Barbra Streisand), es decir un músico colombiano que está lejos de las raíces folklóricas de Soledad y mucho más cerca de los ritmos latinos, tanto que es llamado “El rey del vallenato”. No por casualidad los dos cortes aparecidos hasta ahora como adelanto del disco –que tal vez esté en la calle antes de los shows del Ópera– son la rítmica canción que le da nombre y la balada romántica “Aunque me digas que no”, temas corridos del registro habitual de la cantante nacida en Casilda –y criada en Arequito– hace casi 39 años (los cumplirá el próximo 12 de octubre).ESTA NUEVA ETAPA TAMBIÉN TRAE CONSIGO UN VIEJO ANHELO DE LA SANTAFECINA: CANTAR SUS PROPIAS CANCIONES.

Una nueva etapa que no solo viene con apertura hacia otros géneros musicales y con cambio de look sino que también trae consigo un viejo anhelo de la santafecina: cantar sus propias canciones. “Nos juntamos con Cheche Alara y Claudia Brant en Los Ángeles y compusimos cinco canciones de las cuales tres van a formar parte del disco. Claudia es ganadora de muchos premios Grammy y yo como compositora tengo mucho que aprender”, le dijo Sole al diario La Mañana de Neuquén, donde también aseguró que la letra autobiográfica de “La gringa”, que le pertenece, no cuenta solamente “su” historia sino también la de muchos inmigrantes que llegaron a la Argentina. El tránsito por otros caminos musicales, es cierto, podría inquietar a aquellos que recuerdan aquel intento de hace 20 años de “internacionalizar” su música en el álbum grabado en Miami Yo sí quiero a mi país, donde se puso en manos de Emilio Stefan (“era un momento de mucha exposición, en el que estás bien arriba y tenés que saber que, probablemente, después de eso venga un tremendo palo”, recordó la aventura Sole en 2008, en una entrevista con el diario Crítica de la Argentina). Sin embargo aquí hay una Sole más madura, con los pies en la tierra y una carrera sólida como cimiento y resguardo. Además, no es que el folclore haya quedado a un costado sino que habrá convivencia de la Sole del poncho al viento y la Sole más pop, como se lo explicó a la revista Billboard: “Soy una artista del campo y de la ciudad a la vez (…) Yo siento que pertenezco a los dos mundos, porque así se generó mi carrera y así es mi vida desde que empezó el éxito. El que me trajo a Buenos Aires y el que sostiene mi trabajo. Yo no lo voy a dejar nunca, porque es lo que mejor sé hacer. Y al mismo tiempo, como soy inquieta, me gusta poder superar el paso del tiempo. La gringa es parte de esa búsqueda, que compartimos en lo creativo con Carlos Vives”.


Un círculo que se cerrará cuando estrene en el escenario del Ópera las canciones del álbum, arropadas con sus éxitos de siempre. Entonces sí, aquella niña que debutó como profesional el 4 de noviembre de 1995 con apenas 15 años, que lleva en su haber 21 discos, 11 premios Gardel y un Grammy Latino, la que aún enciende multitudes cuando canta la infaltable “A Don Ata” y ha participado en exitosos ciclos televisivos (de Rincón de luz a La Voz), la misma que el público ha visto crecer, casarse, ser madre de dos niñas, la que sigue viviendo en su Arequito querido, podrá mostrar, satisfecha, una sonrisa aún más ancha que la que sus fans conocen. Y aman.