Miércoles 21 de Octubre de 2020

A CUATRO DÉCADAS DE SU FUNDACIÓN Y DE LA SALIDA DE SU PRIMER DISCO, LA BANDA FORMADA POR CHARLY GARCÍA, DAVID LEBÓN, PEDRO AZNAR Y OSCAR MORO SIGUE DESLUMBRANDO CON SU MAGIA INALTERABLE.

Sus más fervientes seguidores los apodaron “Los Beatles argentinos”. Otros, más cautos, los pusieron a la altura de Los Gatos, Almendra o Manal. Como sea, Serú Girán ocupa un sitio de privilegio en la historia del género en Argentina por la calidad de sus integrantes, por su obra, por su sonido ejemplar y por la influencia que ejerció en muchas de las bandas que la sucedieron.
El proyecto se originó en Buzios, en 1978. Hasta esa ciudad brasileña viajaron Charly García y David Lebón, que se convirtieron en socios musicales luego de que el cantante y guitarrista participara del Festival del Amor, un evento organizado por Charly en noviembre del año anterior. Lebón, a pesar de su juventud, ya era un veterano que había tocado en agrupaciones como Pescado Rabioso, Color Humano y Polifemo. La idea de García, luego de desbandar de manera intempestiva La Máquina de Hacer Pájaros –el notable y exitoso grupo que armó después de la separación de Sui Generis y de la aventura fugaz de Porsuigieco– era respirar nuevos aires. Y vaya si lo hizo: a orillas del mar, él y Lebón se convirtieron en una máquina de componer. Con unos quince temas redondeados, solo necesitaban completar la formación. Para la batería, Charly recurrió a su compañero de La Máquina, Oscar Moro, toda una garantía. Y el bajo quedó para un chico de 18 años que venía deslumbrando a todos con su virtuosismo: Pedro Aznar.

 

 

 

SERÚ TIENE CUATRO DISCOS EN VIVO: NO LLORES POR MÍ, ARGENTINA (1982), EN VIVO 1 Y EN VIVO 2 (1993) Y YO NO QUIERO VOLVERME TAN LOCO (2000).

 

 

 

 

 

Se puede decir que a esa altura Charly García ya era un proyecto serio de rock star. Un músico brillante, compositor inspiradísimo y letrista genial que había sabido decodificar con impronta local las más diversas influencias: si Sui Generis era lo más parecido a un dúo folk, La Máquina de Hacer Pájaros remedaba formaciones anglosajonas sofisticadas como Pink Floyd o Steely Dan, pasando por el rock denominado “progresivo”. Todo edificado sobre un andamiaje bien porteño donde se cruzaban aires de folclore y tango (no en vano en “Yo no quiero volverme tan loco” García dice “escucho un tango y un rock y presiento que soy yo”). El nuevo grupo, entonces, era como la suma de esas partes. Además, se agregaban componentes de peso: la demoledora base rítmica que formaban Moro y Pedro (con su bajo fretless, que emulaba el sonido patentado por su ídolo, Jaco Pastorius) y el factor Lebón, tal vez el mejor socio creativo e interpretativo que haya tenido Charly tanto abajo como arriba del escenario. Entre julio de 1978 y marzo de 1982 Serú Girán publicó cuatro discos de estudio: Serú Girán, La grasa de las capitales, Bicicleta y Peperina. En los intersticios el grupo fue puliendo un vivo que los mostraba como una banda potente y ajustada donde cada miembro brillaba con luz propia.

Muchos de los temas de la banda son obras maestras: “A los jóvenes de ayer”, “Mientras miro las nuevas olas”, la excelsa “Canción de Alicia en el país”, “Desarma y sangra”, “Viernes 3 AM”, “Cinema Verité” y ese himno que es “Seminare”, entre otros. Sin dudas el cuarteto no solo fue una bocanada de aire fresco, un signo de libertad en aquellos años de dictadura militar, sino también un súper grupo de esos que aparecen de vez en cuando y que marcan una época. Una década después de la separación, en 1992, se reunieron para hacer una gira por Argentina, coronada por dos estadios de River Plate repletos. Para ello grabaron un quinto álbum, Serú ’92, que si bien no está a la altura de sus predecesores, tiene sus buenos momentos. Y aunque la magia había quedado atrás, sirvió para que toda una generación viera y escuchara en vivo a una banda que hizo historia.

 

 

En junio de 2012 Pedro Aznar fue declarado “Personalidad Destacada de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires”. Charly y David lo acompañaron. Moro había fallecido en 2006.

 

 

 

 

DISCOGRAFÍA