Viernes 30 de Octubre de 2020

EL MIDAS DE LAS ESTRELLAS

MADONNA, OPRAH WINFREY, LADY GAGA Y MÁS DE 50 TIENDAS ALREDEDOR DEL GLOBO DAN CUENTA DEL TALENTO DE ESTE ARGENTINO QUE LLEVÓ SUS CREACIONES A LO MÁS ALTO DE LA MODA MUNDIAL.

Nacido en San Luis, Rodrigo Otazú partió a Europa con cincuenta dólares. Hoy, ya con 25 años de carrera en la alta joyería, acumula hitos que ilustran el resultado de aquella travesía colonizadora: ha sido convocado por los diseñadores Christian Lacroix, John Galliano y Jean-Paul Gaultier (con quien colaboró en el vestuario de Madonna), sus piezas también brillan en las cuatro protagonistas de Sex and the City 2, en los video-clips de Lady Gaga y han cautivado a las mujeres más representativas de la realeza, la Reina de Inglaterra, Máxima Zorreguieta y la joven Kate Middleton entre ellas. En sus 58 tiendas distribuidas en 8 países se pueden encontrar joyas de 300 dólares y hasta un diamante azul valuado en millones.

¿Cómo llegaste a convertir tu nombre en una marca registrada en el mundo de la joyería?

Creo que lo que me ayudó a levantarme y sobresalir fue la idea de ser distinto y hacer cosas que otros diseñadores no tenían ganas de hacer o quizás no se animaban. Yo me atreví; no tuve miedo de ponerle el pecho a las balas. De esa forma se cometen errores y se aprende; esa es, en mi opinión, la clave del triunfo. Porque además el triunfo no es un destino.

Precisamente, esa es la pregunta que seguía: ¿qué es para vos el éxito?

No es un producto que se pueda fabricar, ni que se pueda guardar en una caja; tampoco existe un método o una fórmula para alcanzarlo. En todo caso, pienso que el éxito es ser flexible a las situaciones, por eso lo podés traer de fábrica si sos de las personas que nunca se dan por vencidas. En este sentido, diría que depende en gran parte de cómo uno se planta ante las adversidades. Al fin y al cabo, el éxito ama derrotarte.

¿Cuáles son tus materiales predilectos?

Cuando empecé me encantaban los cristales Swarovski; ahora estoy trabajando con piedras naturales como ágatas y diamantes y metales nobles como el oro y el platino. Especialmente en este momento uso mucho la plata.


EL ÉXITO NO ES UN PRODUCTO QUE SE PUEDA FABRICAR, NI QUE SE PUEDA GUARDAR EN UNA CAJA; TAMPOCO EXISTE UN MÉTODO O UNA FÓRMULA PARA ALCANZARLO.


¿Qué relación tenés con las celebridades que eligen tus piezas?

Tengo una buena comunicación con todas ellas, es una de las cosas que se van dando de la mano del trabajo; te vas convirtiendo en el amigo secreto y ellas son tu secret weapon para conquistar a la prensa. En esos casos me siento como un confidente que va creando un mundo de fantasía para que ellos brillen.

¿Cómo sentís que te consideran hoy en Argentina?

La verdad es que no me considero nada, ni acá ni allá. Todos los días me levanto, hago mi desayuno y me enfoco en lo que estoy haciendo. Creo que eso es lo importante. No hay medida. Existen cosas mucho más importantes, la amistad, la constancia y todo lo que permite perdurar en este negocio más allá de una temporada, por una vida. Hace 25 años que estoy trabajando en esto.

¿A quién le dedicarías una joya que lleve tu firma?

A mi madre; es mi cliente favorita.