Miércoles 21 de Octubre de 2020

BELLEZA, IMPRONTA BARRIAL Y UNA FUERZA PERSONAL Y ACTORAL QUE TRASPASA LA PANTALLA. CON ESE EXPLOSIVO COCKTAIL LLEVA MÁS DE 25 AÑOS CONVIRTIENDO EN RATING TODO LO QUE TOCA. VOCACIÓN, DÍAS Y PASIONES DE UNA MUJER SIN MIEDO.

En una escena de 100 días para enamorarse, Nancy Dupláa apareció con el pañuelo verde de la Campaña Nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito en la muñeca y el asunto explotó en las redes sociales. Lógico: la tira que emite Telefé en horario central es la más vista y su protagonista, una de las actrices más populares de la Argentina desde hace más de dos décadas. Nancy fue también una de las caras visibles del colectivo de Actrices Argentinas que militaron por la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo y son conocidos su postura y compromiso políticos, pero el gesto no fue la única cuestión que despertó polémica, la ficción de Underground hace foco en temáticas muy actuales: la identidad de género, la obesidad, las relaciones familiares, los problemas del trabajo. “La verdad es que estamos en un momento en el que no hay mucha oferta de programas entretenidos para toda la familia. Pero esta historia no solo es distendida y amable, también te hace pensar y emocionar. Cuando un libro reúne todas esas características, tenés mucho terreno ganado de entrada”, dijo sobre la comedia creada por Sebastián Ortega con guiones de Ernesto Korovsky, Silvina Frejdkes y Alejandro Quesada, que cada noche arrasa en el rating.

Nada nuevo para Nancy; el éxito ha sido una constante en su carrera televisiva, que comenzó a principios de la década de los ‘90 en El agujerito sin fin junto a Julián Weich y en 1994 explotó con Montaña rusa, un fenómeno juvenil que la convirtió en la heroína de toda una generación. Después vendrían otros programas: El último verano, Poliladron, De poeta y de loco, R.R.D.T., Verdad consecuencia y Verano del ‘98. Pero el destino le tenía reservados papeles en teatro (El vestidor –junto a Federico Luppi–, El hijo de puta del sombrero) y en cine (Comodines, El desvío, Buenos Aires me mata, Nueces para el amor y Apasionados). Y también, muchos protagónicos: Los buscas de siempre (donde conoció a su marido, Pablo Echarri); 22, el loco; 099 Central; Padre Coraje; Socias; Graduados y La Leona, emitida en 2016 por Telefé. Con alto contenido social y una historia de amor protagonizada por ella y Echarri, contaba los días de una operaria de una fábrica textil que se convierte en referente de sus compañeros en defensa de los puestos de trabajo. La ficción coproducida por la productora El Árbol, propiedad de Martín Seefeld y el propio Pablo, le dio la posibilidad de encarnar un personaje a su medida: “En las tiras siempre resulta conveniente hacer roles que te vibren fácilmente, si me pongo a componer una concheta me va a costar un poco más sostenerlo. Una tira es el día a día, emprendés un viaje de un año de duración, por eso aprovecho mi impronta barrial para interpretar a María. La hago desde allí”, contaba entonces.

“EN LAS TIRAS SIEMPRE RESULTA CONVENIENTE HACER ROLES QUE TE VIBREN FÁCILMENTE, SI ME PONGO A COMPONER UNA CONCHETA ME VA A COSTAR UN POCO MÁS SOSTENERLO”

Compañeros en la vida y en la militancia, Nancy y Pablo llevan 18 años juntos y, así como ella se puso al frente en favor de la ley de IVE, él hace lo propio en la Sociedad Argentina de Gestión de Actores e Intérpretes (SAGAI). La familia, que se completa con tres hijos: Morena (15), Julián (8) y Luca (18), producto de su relación previa con Matías Martin, es pilar y prioridad absoluta para la actriz. “Los trabajos me tienen que resultar placenteros. Si son personajes demasiado torturados, prefiero no hacerlos. Porque la actuación no es lo primero en mi vida. No lo digo peyorativamente, pero está en otra escala que las cosas que más me importan, como mi familia, mis afectos. Tengo más energía puesta ahí”, aclara.

Y si hay algo que no se puede negar de Nancy es que energía no le falta, porque hoy, después de más de 20 años en la pantalla chica, sigue transmitiendo la misma fuerza de siempre.