Sábado 31 de Octubre de 2020

EN LOS GRANDES CENTROS URBANOS DEL MUNDO SE OFRECE EL ALQUILER DE MONOPATINES PARA FOMENTAR LA MOVILIDAD SUSTENTABLE. LA CIUDAD DE BUENOS AIRES YA SE SUBIÓ A LA TENDENCIA.

Subirse a un monopatín y recorrer la ciudad mientras se disfruta de la vista. Además de ser un transporte sustentable, ideal para moverse en los centros urbanos colapsados por el tráfico, el monopatín permite desplazarse por la calle disminuyendo los tiempos de viaje. Por eso, las urbes más desarrolladas del mundo ya regulan el uso de este vehículo y hasta cuentan con sistemas de alquiler que fomentan la movilidad compartida (un vehículo para varios usuarios). En Buenos Aires, el gobierno porteño lanzará en julio un sistema de monopatines eléctricos similar al de Ecobici, pero privado y pago. “Sabemos que lo más importante para los vecinos es llegar rápido a casa o al trabajo. Por eso, a la red de Metrobuses, ciclovías y las distintas políticas de mejora del transporte público, sumaremos esta nueva alternativa de movilidad”, aseguró el subsecretario de Tránsito y Transporte, Esteban Galuzzi, durante la Cumbre de Líderes de Transporte Público llevada a cabo a mediados de abril en Moscú. Quienes quieran utilizar el servicio, deberán descargar una aplicación en el celular, buscar el vehículo más cercano y escanear un código QR para desbloquearlo. El desbloqueo, se estima, costará 25 pesos; y el minuto de uso, entre 6 y 8. En un principio, los monopatines estarán disponibles en los locales de algunas cadenas como Starbucks y Farmacity. Pero meses más tarde, se los podrá levantar o dejar en la vereda de las zonas residenciales de la ciudad. ¿Qué ocurrirá en los lugares de alto tránsito? Habrá espacios delimitados para tomarlos o entregarlos. Si alguien intenta dejar el monopatín en un lugar no autorizado, el sistema no cerrará el viaje y se le seguirá cobrando al conductor.GRANDES CIUDADES COMO BERLÍN, MADRID, MONTREAL Y ÁMSTERDAM LOGRARON MEJORAS EN EL ORDENAMIENTO DEL TRÁNSITO DESPUÉS DE REGULAR ESTOS DISPOSITIVOS.

Vale la pena aclarar que existen tres modelos de negocio alrededor del mundo: el primero funciona con estaciones fijas, como las bicicletas; el segundo, por áreas y zonas de estacionamiento en las veredas; y el tercero permite estacionar el monopatín en cualquier lugar. En este caso, es común que las empresas opten por pagar una suma determinada a aquellas personas que colaboren juntando los vehículos, para luego cargarlos por la noche y devolverlos a las estaciones de partida. Gente joven y adultos de traje; monopatines plegables y autónomos. Grandes ciudades como Berlín, Madrid, Montreal y Ámsterdam lograron mejoras en el ordenamiento del tránsito después de regular estos dispositivos. Es que “el vehículo de la última milla”, elegido –en la mayoría de los casos– para recorrer distancias cortas, desalienta el uso del auto particular y favorece la elección del transporte público. Una opción verde, sin impacto ambiental, para trasladarse sin mayores esfuerzos. El sistema de alquiler de monopatines comenzó a expandirse luego de que en 2017 las autoridades de San Francisco, California, impulsaran este nuevo modelo de transporte. Hoy en día, esta ciudad es la base de operaciones de las principales compañías del rubro (como Spin, Lime y Bird), y el mercado de los Estados Unidos es el más desarrollado del mundo. En Europa, Francia fue el primer país en implementar el servicio, con el principal objetivo de reducir la contaminación ambiental. Es un hecho: la revolución del transporte vendrá por el lado de los vehículos pequeños que ahorran energía. Movilidad sustentable sobre las ruedas de un monopatín.