Sábado 31 de Octubre de 2020

Una de las bebidas típicas de nuestro país es el mate. Compartir esta infusión es compartir una charla, entablar vínculos y generar un ambiente agradable, en donde todos llevan adelante una conversación y disfrutan de tomar el trago preferido de los argentinos. 


Las raíces del mate

Los primeros en consumir la yerba mate fueron los guaraníes. Utilizaban las hojas como bebida y moneda de cambio en los trueques, lo veían como un objeto de culto y un regalo de los dioses. 

La infusión fue empleada originalmente por los indios de las provincias de Vera en Paraguay, Misiones en Argentina y Guairá en Brasil. En su idioma, llamaban a la yerba: caá; el recipiente en donde lo preparaban lo denominaron caiguá, debido a la unión de las palabras i (agua), caá (yerba) y guá (recipiente) y la bombilla era llamada tacuapí, gracias al nombre del vegetal de donde obtenían el junco con el que la fabricaban. 

El mate siempre estuvo presente entre los alimentos de los indios guaraníes, formaba parte de su economía y de su socialización, al igual que en nuestra sociedad presente. 

La expansión

Los encargados de difundir el consumo del mate fueron los conquistadores del Virreinato del Río de La Plata. 

Los españoles comenzaron a renombrar a los elementos que componen el mate, quitándoles su significado verdadero. El caá, era entregado por los guaraníes tostado y molido, por ello no daban cuenta que provenía de un árbol y lo llamaron yerba. El caiguá, que quiere decir “recipiente para el agua de la yerba”, lo denominaron mate, y la caldera que en guaraní se llama: itacuguá, la designaron bajo en concepto de pava. 

Cómo hacer un mate de manera correcta

Hay varios tips y consejos a la hora de hacer un buena mate. Hay muchas cuestiones que quedan a gusto del consumidor como la temperatura, si va a ser dulce o amargo y con qué endulzarlo. 

Sin embargo, hay algunos consejos que pueden seguir para que la infusión salga perfecta:

  • Una vez que colocamos la yerba dentro del mate hay que sacudirlo tapando la boca con la palma de la mano. 
  • La yerba hay que dejarla en uno de los lados del recipiente y que quede en forma oblicua. 
  • Debajo de la inclinación hay que verter un poco de agua tibia y dejar que el resto de la yerba se hinche. 
  • Una vez que colocamos la bombilla dentro del mate, hay que evitar moverla para que no se tape. 
  • Hay que servir el agua lo más cerca posible de la bombilla para que no se moje el resto de la yerba. 

El mate es una de las tradiciones más antigua de Argentina. Forma parte de nuestra cultura y nuestra historia. Todos los argentinos estamos orgullosos de la infusión que nos fue traspasada desde hace siglos. Cada vez son más los países que emplean el consumo del mate, generando charlas, uniones y buenos recuerdos.