Miércoles 21 de Octubre de 2020

A POCAS CUADRAS DE LA ESTACIÓN FLUVIAL DE TIGRE, UN IMPONENTE EDIFICIO DE ESTILO FRANCÉS EXHIBE LAS OBRAS DE LOS ARTISTAS QUE RETRATARON EL ENTORNO Y LAS COSTUMBRES DEL DELTA.

La vorágine diaria suele sumergirnos virtualmente en un túnel desde el cual el paisaje cotidiano se vuelve efímero. Todo parece (y nos da) lo mismo: una casa, una construcción decimonónica o un kiosco de barrio. En Tigre, a pocas cuadras de la Estación Fluvial Central, el Museo de Arte Tigre (MAT) desafía esa lógica. Ese edificio, de una grandeza llamativa, es el que vemos sobre el río Luján, cuando termina el paseo por el tradicional Puerto de Frutos un domingo por la tarde. Antiguamente, allí funcionaba la sede del Tigre Club, inaugurado en 1912. Su objetivo fue fomentar la recreación social y deportiva, con las regatas y el tenis entre sus principales intereses. El proyecto original estuvo a cargo de la firma francesa Dubois y Pater, los mismos arquitectos que diseñaron la actual Embajada de Francia en la Ciudad de Buenos Aires. En sus espaciosos y decorados salones luce la nobleza de los materiales típicos de la arquitectura neoclásica francesa de finales de siglo XIX: el hierro para los portones, el mármol de Carrara para las escaleras, el roble de Eslavonia para los pisos y bronces y dorados a la hoja para los detalles ornamentales. En 1974, el entonces intendente de Tigre, Néstor Pozzi, expropió las instalaciones del club, y en 1979 fue declarado de interés histórico nacional por sus distintivos valores arquitectónicos. Años más tarde, en 1998, la Municipalidad de Tigre comenzó su restauración para destinar la propiedad a museo de arte.DESDE SU INAUGURACIÓN EN 2006, EL MAT TUVO COMO INTENCIÓN PRIVILEGIAR LA COMPRA DE OBRAS QUE MOSTRARAN EL PAISAJE Y LAS COSTUMBRES DEL TIGRE Y SU DELTA.

Desde su inauguración en 2006, el MAT tuvo como intención privilegiar la compra de obras que mostraran el paisaje y las costumbres del Tigre y su Delta. La particular geografía y sus hábitos fueron recreados por artistas como el francés Juan León Pallière, un viajero que documentó la vida en las islas del Paraná y los exóticos paisajes a sus ojos de extranjero. El muralista italiano Carlos Barberis, afincado en la Argentina, pintó iglesias a la par que apacibles visiones del Delta. Y hubo más: Horacio Butler, Jorge Larco y Fermín Eguía también vivieron en el Tigre, lo pintaron y hoy forman parte del acervo junto a los maestros de otro río, el Riachuelo, los de la escuela de La Boca. Este grupo, fuertemente influido por la inmigración italiana, está presente en el museo a través de las obras de Benito Quinquela Martín y Miguel Carlos Victorica, entre otros. El MAT también posee notables piezas de la llamada ‘Generación del 80’ (los argentinos que se formaron en Europa e introdujeron la pintura académica y el modelo vivo), como Eduardo Sívori y Graciano Mendilaharzu. Una historia de artistas y, sobre todo, de una ciudad, en un mismo lugar. Solo es cuestión de pararse y observar. Muchas veces, como en este caso, el paisaje cotidiano nos puede sorprender.

INFO
El museo se puede visitar de miércoles a domingo, hasta las 19.

Visitas guiadas: de miércoles a viernes a las 11 y a las 17 y sábados, domingos y feriados a las 13, a las 15 y a las 17.

Entrada: $75 (menores de 12 años y vecinos de Tigre, gratis). Paseo Victorica 972, Tigre. Tel.: (11) 4512 4528

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