Jueves 22 de Octubre de 2020

EL CIERRE DE SU GIRA NACIONAL E INTERNACIONAL EN EL ESTADIO DE VÉLEZ COINCIDE CON LA CELEBRACIÓN DE SUS VEINTE AÑOS EN LOS ESCENARIOS. EL LARGO CAMINO DE UN ARTISTA APASIONADO.

Me gusta tanto viajar como volver a casa”, contó en una entrevista concedida al diario Clarín. Aunque tiene un departamento en Buenos Aires, la “casa” de Luciano Pereyra sigue siendo en su Luján natal, solo que ahora vive en una residencia que remodeló a su gusto dentro de un club de chacras de la zona, donde contempla la naturaleza y aprovecha el silencio. Siempre reservado sobre su vida privada, contó que no está en pareja pero que disfruta mucho de la compañía de sus perros. Pero si bien Luciano celebra 20 años como profesional, su relación con la música no arrancó con su primer disco, Amaneciendo, grabado en 1998. Desde muy pequeño sus padres estuvieron atentos a su talento natural y, apadrinado por Horacio Guaraní, comenzaron a llevarlo a participar de distintos concursos musicales de televisión, entre ellos Festilindo. Con apenas 9 años participó del programa de Xuxa, en el que cantó una versión del hit de León Gieco Sólo le pido a Dios, que volvería a interpretar ante el papa Juan Pablo II, en el marco del Jubileo en el año 2000. Esa actuación se convertiría en la vidriera para la exitosa carrera internacional del lujanense. “Vengo de una familia de gente que laburó toda la vida, gente del interior que vino a Buenos Aires y que se instaló en Luján. Mis viejos levantaron su casa ellos y por eso yo creo en el laburo, no creo en la suerte”, dijo hace poco en una entrevista con Andy Kusnetzoff.

PARA PROMOCIONAR SU ÚLTIMO DISCO, LA VIDA AL VIENTO, LUCIANO RECORRIÓ TODA LA ARGENTINA E HIZO PRESENTACIONES EN CHILE, URUGUAY, BOLIVIA, PARAGUAY, MÉXICO Y EN VARIAS CIUDADES DE ESTADOS UNIDOS.

A lo largo de sus dos décadas de carrera, Luciano grabó diez discos en los que se inició con influencias del folclore y más tarde fue incursionando en otros géneros musicales hasta instalarse como un artista del pop latino y la balada romántica. Además, en cada álbum, el cantante se anima a componer más temas. Luciano ha hecho dúos con Rodrigo Bueno, Soledad Pastorutti, Mercedes Sosa y Alejandro Lerner, entre otros. Y también compuso e interpretó varias canciones que fueron cortina de telenovelas muy populares; hasta se animó a actuar en Esperanza mía con Lali Espósito. En televisión también se lo pudo ver participando de movidas solidarias como Un sol para los chicos o el Teletón chileno. Y en septiembre fue parte del homenaje a Romina Yan, donde cantó una emotiva versión de “Tengo el corazón con agujeritos” con Azul, la hija de Romina. Hace poco, Luciano estuvo en PH Podemos Hablar y se explayó sobre los trastornos motores en el esófago y los largos períodos de internación que tuvieron en vilo a sus fans. El cantante contó que el primer episodio comenzó con una consulta en la que le diagnosticaron un divertículo en el esófago, los cuales se dan uno en un millón. En ese momento pasó un mes internado pero tiempo después volvió a salir un divertículo en el mismo lugar; entonces estuvo otros 35 días internado y fue cuando le indujeron un coma farmacológico. “Fue duro de verdad –contó–. Se había abierto la herida de manera interna, una fístula, eso se fue al pulmón, creó neumonía y me agarré un virus intrahospitalario”. Relatando los días de internación, el artista recordó cuando le tocó pasar un Día del Niño en la clínica y le dijeron que como regalo le iban a sacar el drenaje: “Ahí empecé a valorar otras situaciones y la salud, que uno la valora pero a veces no le das tanta importancia. En una situación tan difícil como la que pasé, el éxito es tener la familia que tengo”, finalizó.