Viernes 30 de Octubre de 2020

 

DESPUÉS DE DÉCADAS DE MISTERIO, Y SUPERVISADA POR EL PROPIO CANTANTE, UNA MINISERIE ORIGINAL DE NETFLIX CUENTA LA VIDA DEL ASTRO MEXICANO. NO FALTAN DETALLES SOBRE LA RELACIÓN CON SUS PADRES Y HERMANOS, SUS AMORES, SU CARRERA MUSICAL Y UNA EXISTENCIA TAN EXCITANTE COMO TORTURADA. EL OTRO LADO DEL ÉXITO.

 

 

El mes pasado cumplió 48 años pero parece haber vivido mil vidas. “Luismi”, “Luis Mi Rey” o “El Sol de México”, el de los 100 millones de discos vendidos, el legendario, dejó atrás una privacidad celosamente custodiada por décadas y se involucró de forma directa en Luis Miguel, la serie, ficción original de Netflix dividida en 13 capítulos que pretende contarlo todo. O al menos lo que a él le parece que merece ser contado. Basada en el libro también autorizado por el cantante Luis Miguel. La historia (Ed. Aguilar), de León Herrera, la serie recorre la vida del astro mexicano desde que su padre, el cantante español Luisito Rey, descubriera su prodigiosa voz y lo alentara a comenzar una carrera.Desde el 22 de abril la serie está disponible en Netflix. Es una producción realizada en conjunto por la compañía mexicana Gato Grande (que adquirió los derechos del libro en 2016) y MGM.

“Durante décadas, muchas personas han hablado de mi vida. Pero ha llegado el momento de que la verdad salga a la luz. Versiones hay muchas. Verdad solo hay una. Esta es mi historia”. La propia voz de Luis Miguel adelantaba en el trailer lo que la serie se toma su tiempo para contar. La acción arranca en Chile, en 1992. El cantante (el mexicano Diego Boneta, absolutamente mimetizado con Luismi), a punto de salir al escenario, se entera de que su padre se está muriendo. Pero la noticia no le mueve un músculo y en seguida enfrenta a un público extasiado mientras suenan los primeros acordes de “Cuando calienta el sol”, especie de leitmotiv general de la serie. Introducción a una historia que mezcla el drama familiar, la frustración personal, los celos artísticos, el camino de los excesos y la fama desmedida. En fin, la vida de una celebridad conflictuada que en algún momento llegó a tenerlo todo y por diferentes motivos no pudo disfrutarlo. Boneta canta con su propia voz y lo hace muy bien, dándole un toque de verdad a la narración que se complementa con la actuación del español Óscar Jaenada (Cantinflas) como el desaforado Luisito Rey, un artista que llegó a tener su cuarto de hora pero que cuando vio a su carrera en la cuerda floja apostó todo al talento del mayor de sus dos hijos (el tercero y más chico, Sebastián, nacería cuando Luis ya tenía 14 años y dos LP grabados). En ese tironeo entre un padre controlador en exceso –la historia va y viene en el tiempo– y el adolescente presionado que ya conoce las mieles del éxito y cree poder tomar las riendas de su vida en breve, se cifra buena parte de la tensión dramática de los primeros capítulos.
DIEGO BONETA, IZAN LLUNAS Y LUIS DE LA ROSA (FOTO) INTERPRETAN A LUISMI EN DIFERENTES ETAPAS DE SU VIDA.

La serie también hace hincapié en la amorosa relación que “Micky”, como le dicen al cantante sus más íntimos, mantenía con su madre, la italiana Marcela Basteri, hasta que en 1986 la mujer desapareció sin dejar rastros, una situación que continúa hasta hoy y que ha dado lugar a un sinfín de versiones. Y, de manera un poco más difusa, en su profuso historial amoroso, que desde el principio fue motivo de encontronazos con su padre. Como sea, ahí están los condimentos para considerar a la vida de “El Sol” como un plato demasiado apetecible como para no comérselo de un bocado. O trece.