Domingo 25 de Octubre de 2020

La comida va más allá de consumir los nutrientes necesarios que necesita nuestro cuerpo. Con el tiempo se ha transformado en una tradición, en una forma de sociabilización y de festejo. Las personas se reúnen a comer, a charlar, a tomar unos tragos o un vino, a disfrutar de la compañía. 

Hay que prestar atención con quién comemos, dónde comemos y qué comemos, ya que todo ello forma parte de la dimensión social. Estos componentes hacen a las tradiciones, las costumbres, las creencias y la memoria de toda una comunidad. A su vez, conforman lo personal de cada uno. Las comidas despiertan recuerdos, sensaciones y sentimientos. 

No hay celebración sin un plato de por medio.

En los cumpleaños, la familia y los amigos van a visitar al agasajado a la hora de comer; festividades como navidad o año nuevo, se festejan a la noche, en el momento de la cena. La mayoría de las relaciones sociales implican una comida o bebida, como una cita, un negocio o un reencuentro.

Cada cultura tiene sus platos típicos, los cuales pueden llegar a variar incluso dentro de un mismo país. En Argentina, el asado es la mayor tradición de los domingos. Comer carne asada significa juntarse con los seres queridos a pasar un buen momento. 

El ritual comienza temprano. Se enciende el fuego y mientras se espera a que esté listo, se comparten charlas, anécdotas, una copa de vino y la famosa picada, en donde se realiza una entrada de quesos, salames, aceitunas, pan, empanadas caseras y diferentes snacks. 

Luego de esta primera comida, se sirven los primeros cortes: chorizos, morcillas y achuras. También se suelen asar vegetales envueltos en aluminio, como papas y cebollas. 

Por último, llega el plato principal: la carne asada. Acompañada de ensaladas y diversas salsas como el chimichurri, la salsa criolla y diversos aderezos.

¿Cuándo comenzó esta tradición?

En el año 1556 Juan de Salazar, Espinosa y los hermanos Goes, trajeron de Brasil un toro y siete vacas. Las cuales comenzaron a reproducirse y andar libres por La Pampa. Al no ser propiedad de nadie, cualquiera podía tomar una vaca. En ese momento comenzó la caza mediante un sistema llamado vaquerías. 

Los argentinos cocinan asado en cualquier punto urbano: balcones, patios, terrazas, veredas y balcones. Utilizan las clásicas parrillas horizontales, chulengos, al disco y hornos de barro.

Es una tradición que está en nuestro país hace muchos años, la cual permite el encuentro entre los familiares y amigos, para disfrutar de la compañía de los seres queridos.