Miércoles 28 de Octubre de 2020

Referencias bíblicas a un plato que bien podría ser un antepasado suyo (en el Libro de Rut, más precisamente), una existencia de siglos y siglos que distiende la obligación de otorgarle a su invención una fecha y un país exactos, el sello de identidad que logran a través del tiempo los manjares que cruzan sabiamente sus ingredientes, la presencia en los menúes y cartas más variadas, hacen del hummus una de las preparaciones más versátiles del mundo. En el terreno de lo supuesto se ubican los tiempos de su origen: el siglo XIII. En el de las verdades irrefutables, su vigencia. Parte de la columna vertebral de la cocina israelí, alimento omnipresente en Líbano y todo Oriente Medio, este fino y texturado puré de sencillísima elaboración es el perfecto entremés de una cena sofisticada o el condimento exótico para un relajado festín. No se necesita mucho para hacerlo: garbanzos, ajo, jugo de limón, tahina, aceite de oliva y pimentón. Arte y parte de una preparación ancestral con sabor a tradición.INGREDIENTES

(Para 4 personas) 500 g de garbanzos (se dejan en remojo la noche anterior) o 2 latas de garbanzos cocidos. Jugo de ½ o 1 limón. 3 cdas de tahina. 1 o 2 dientes de ajo. 1 cdita de sal. Pimienta, c/n. Aceite de oliva, c/n. Pimentón dulce, c/n.

PREPARACIÓN

1. Cocer los garbanzos con sal durante 1 hora. Escurrirlos y reservar una taza del agua de la cocción (si se opta por usar los enlatados, apartar medio vaso de su agua).

2. Colocar los garbanzos y su agua en un recipiente. Añadir la tahina, los dientes de ajo pelados y machacados (uno o dos, según el gusto del cocinero), el jugo de limón y la cdita de sal. Mixear de 3 a 5 minutos hasta que quede un puré de consistencia suave.

3. Colocar en un plato para servir. Hacer un hueco en el centro del hummus y agregar una pequeña cantidad de aceite de oliva virgen extra. Espolvorear el pimentón por arriba.

4. Servir con pan de pita fresco, tibio o tostado.