Sábado 24 de Octubre de 2020

Hoy vamos a conocer la magnífica historia de un pueblo ubicado en la provincia de Buenos Aires, el cual sufrió una inundación que provocó el final de su proyecto y sueño de crecimiento. 


Villa Epecuén se encuentra en el partido de Adolfo Alsina y fue fundada en 1921 a orillas del lago que lleva su mismo nombre. Prometía ser uno de los principales centros turísticos de salud de Argentina. Sin embargo, la pequeña pero hermosa localidad no pudo llegar a su objetivo, debido a que en el año 1985 fue atravesada por una inundación que concluyó con sus esperanzas de desarrollo. 

Entre las décadas del ‘20 y ‘30 se transformó en el balneario más exclusivo de Buenos Aires. En 1921 comenzaron a funcionar los primeros balnearios de Villa Epecuén, también  empezaron a construirse diversos hoteles y sitios de interés turístico. Para los años ‘30, el pueblo ya era visto como un destino turístico típico de la provincia. 

En sus años dorados tenía aproximadamente 1.500 habitantes y recibía a miles de turistas cada verano, la aristocracia visitaba al pueblo gracias al poder que tenía el lago para curar enfermedades de la piel. El agua posee minerales que producen efectos positivos para ayudar a problemas como la artritis, psoriasis, entre otros. Dichas propiedades son similares a las del Mar Muerto, un lago ubicado en Asia. 

Sin embargo, todo este sueño terminó cuando en 1985 la crecida del lago provocó una inundación que obligó evacuar a todos los habitantes y turistas del pueblo, este trabajo se culminó pasados los 15 días, sin ninguna desgracia. 

Dos años después de este hecho, llegó el pico de la inundación y Epecuén quedó bajo agua durante dos décadas. Finalmente, cuando el agua comenzó a retirarse, dejó la ciudad en ruinas y la convirtió en un centro de interés para periodistas, fotógrafos, historiadores y antropólogos.