Sábado 31 de Octubre de 2020

EL “CARPOOL KARAOKE” PROTAGONIZADO POR PAUL MCCARTNEY VOLVIÓ A PONER EN CIRCULACIÓN ESTE TEMA INMORTAL, QUE EL BAJISTA DE LOS BEATLES DEDICÓ A JULIAN, EL HIJO MAYOR DE JOHN LENNON. A MEDIO SIGLO DE SER EDITADO, UN REPASO DE SU HISTORIA Y GRABACIÓN.

Es solo un segmento de un programa de televisión, pero recorre el mundo. No necesita mucho para hacerlo: muestra a Paul McCartney en Liverpool acompañando a James Corden, quien al volante de su auto recorre las calles de la ciudad natal del ex Beatle con él como copiloto mientras ambos entonan canciones de los Fab Four. La cosa termina en un pub con McCartney y su banda tocando, para sorpresa de los parroquianos. La canción final del show es este tema, que nunca entró en un álbum oficial de Los Beatles y este mes cumple 50 años de editado. Al momento de escribir esta nota, el video de esa edición especial del “Carpool Karaoke”, parte fundamental de The Late Late Show with James Corden, supera los 31 millones de reproducciones en YouTube.

“Hey Jude” apareció como simple y su cara B fue “Revolution”. Es toda una rareza; no porque sea una balada comandada por Paul (su autor absoluto aunque figure como una creación de Lennon-McCartney), ni por la letra donde un narrador insufla aliento y coraje a alguien que está en la mala, sino porque arranca con un solo instrumento (el piano) y va sumando voces y acompañamiento (las guitarras, una pandereta, el bajo y la batería, en ese orden) hasta lograr un crescendo donde participa una formación orquestal de 36 músicos. El tema dura 7 minutos y va de la canción intimista –que se lleva los modélicos 3 minutos iniciales– al himno sin letra que repite 19 veces, como un mantra, un tarareo festivo, pegadizo e inolvidable.

Su historia es conmovedora: está dedicado a Julian Lennon, el hijo de John, que por ese entonces tenía 5 años y sufría las consecuencias de la separación entre Lennon y Cynthia Powell, su madre. “Pretendía decirle que tratara de lidiar con la terrible situación que atravesaba, pues sabía que no sería fácil para él. Siempre me han entristecido los niños en los divorcios”, declaró alguna vez McCartney, que tenía una relación paternal con el pequeño. Un gesto hermoso traducido en una canción trascendental.

La sesión de grabación se llevó a cabo entre el 31 de julio y el 1 de agosto de 1968. Fue en los Trident Studios del Soho londinense, un sitio que ofrecía, a cambio del entrañable Abbey Road, instalaciones con la novedosa tecnología de grabación en ocho canales. Cuando se editó, a fin de mes, no tardó en alcanzar el número 1 en Europa y Estados Unidos. Un sitio que hoy sigue ocupando en los corazones de todos los que aman a Los Beatles y su música inmortal.

“EL SIMPLE “HEY JUDE/REVOLUTION” FUE LANZADO EN EL REINO UNIDO EL 30 DE AGOSTO DE 1968”