Miércoles 21 de Octubre de 2020

ENCLAVADA EN EL CORAZÓN DE LA QUEBRADA DE HUMAHUACA, EN LA PROVINCIA DE JUJUY, ES EL LUGAR INDICADO PARA RETOMAR CONTACTO CON LA CULTURA PREINCAICA Y EL MEJOR PUNTO DE PARTIDA PARA SALIR AL CAMINO Y RECORRER LOS DIFERENTES PUEBLOS DEL NOROESTE ARGENTINO.Mientras se recorre la Ruta 9, rumbo a Tilcara, capital arqueológica del NOA, la mirada se pierde entre esas montañas que tiñen de colores el camino. El paisaje se impone con su estampa minimalista. Una vez que se cruza el puente sobre el río Grande, se ingresa a Tilcara (82 km desde San Salvador de Jujuy), pequeña ciudad que atrapa con su cadencia norteña y el encanto que le dan las calles empedradas, pobladas de casitas de adobe, hoteles boutique y negocios regionales, muchos de los cuales ostentan coloridos murales en sus paredes. En su plaza principal, “Manuel Álvarez Prado”, funciona una feria artesanal; y muy cerca de ella está la iglesia Nuestra Señora del Rosario, luciendo sus campanarios amarillos que datan de 1797. También la ciudad cuenta con varios museos. Muy recomendables el Museo Arqueológico “Eduardo Casanova” (Belgrano s/n), el de Pinturas, “José Antonio Terry” (Rivadavia 587), y el de Bellas Artes,“Hugo Irureta”. Tilcara invita a caminarla para ir descubriendo todos estos sitios. Por la noche, la música de guitarras, charangos y sikus (instrumento de viento de un conjunto de cañas) seduce desde las peñas, invitando a entrar. La selección no importa: sea donde sea, la diversión está asegurada.TILCARA ATRAPA CON SU CADENCIA NORTEÑA Y EL ENCANTO QUE LE DAN LAS CALLES EMPEDRADAS, POBLADAS DE CASITAS DE ADOBE, HOTELES BOUTIQUE Y NEGOCIOS REGIONALES.
Custodio de la quebrada
Pero si hay un sitio ineludible para conocer, es el Pucará de Tilcara. Se encuentra a 1 km de la ciudad y es reconocido como el yacimiento arqueológico más importante de Argentina, una verdadera obra de la ingeniería indígena. Cuando se está en él se comprende totalmente su función como fortaleza defensiva (fue construido por los tilcaras, pueblo indígena perteneciente a la etnia omaguaca), aunque también obró como asentamiento de los habitantes precolombinos de la Quebrada de Humahuaca. Desde allí la vista abarca todo el valle, ya que fue instalado en una zona estratégica. El área arqueológica tiene una extensión de 15 hectáreas, divididas en sectores: las viviendas, los corrales, el centro comercial y el cementerio. Hoy, de las casi mil construcciones originales, unas sesenta fueron restauradas y pueden recorrerse dentro del circuito que ofrece actualmente el parque. Hay que agacharse para entrar en estas casitas bajas; en su interior se distribuyen esculturas de indígenas omaguacas de tamaño natural. No cuesta imaginarse la vida en esta fortificación de miles de años. Junto al Pucará se encuentra el jardín botánico de altura, donde hay una colección de plantas de esta región de Argentina. Otros lugares imperdibles son Garganta del Diablo, una formación geológica ubicada a unos 5 km de Tilcara donde sorprende la belleza de una caída de agua entre altos y estrechos cañadones, y el Pucará de Juella, yacimiento arqueológico donde se aprecian las ruinas de los antiguos pueblos y los bellos paisajes de la zona.