Martes 27 de Octubre de 2020

ANCESTRAL Y MODERNO

MEDIO MILLÓN DE PERSONAS VISITAN LA FIESTA DEL PONCHO, QUE TENDRÁ LUGAR DEL 13 AL 22 DE JULIO.

El poncho es una vestimenta ancestral y contemporánea a la vez, que atraviesa las fronteras y el tiempo. La utilizaron los nazcas y los incas como abrigo y objeto preciado en sus entierros, lo vestían en 1529 los indios que vio Sebastián Gaboto al remontar el río Paraná, los tejieron las mujeres a sus amados para protegerlos durante las guerras de la independencia. Es una imagen indisociable a la gura del gaucho argentino y su morfología llegó a las pasarelas de marcas como Yves Saint Laurent, Dior y Burberry. Una artesana dedica entre uno y cuatro meses a la confección de una prenda, enredada en un proceso que comienza mucho antes, con la recolección de la fibra de la llama, la alpaca, la oveja, el guanaco o la vicuña. Pero es esta última especie la verdadera perla de la fauna catamarqueña cuando de confección de ponchos se trata: una prenda originada en su lana tarda entre 8 y 12 meses en hacerse, y el hilado de su fibra llega a tener el espesor de un hilo de coser. Pesa 800 gramos y se obtiene a través de una práctica ancestral llamada chaku, que es la captura y esquila de la vicuña exactamente como las hacían los pueblos originarios. Los más característicos son los de vicuña de Belén. En la región del NOA la esquila de la llama se realiza entre noviembre y diciembre mediante “la señalada”, una ceremonia donde los animales son homenajeados con cintas de colores y se agradece a la madre tierra por la obtención de la lana.UNA ARTESANA DEDICA ENTRE UNO Y CUATRO MESES A LA CONFECCIÓN DE UNA PRENDA, ENREDADA EN UN PROCESO QUE COMIENZA MUCHO ANTES.

La fiesta Como hace 50 años, del 13 al 22 de julio se realizará en Catamarca una nueva edición de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho. Un auténtico homenaje a esta prenda de vestir típica y también a los artesanos que la elaboran conservando la más pura tradición. Cada año, esta convoca en el Predio Ferial de Catamarca, ubicado en su capital, San Fernando del Valle de Catamarca, a cerca de 700 artesanos nacionales e internacionales. Los visitantes pueden conocerlos y conversar con ellos acerca de su trabajo y técnicas. También pueden degustar comidas autóctonas, los mejores vinos de la región y los famosos dulces y confituras típicos del norte argentino. En el escenario del Predio, que tiene capacidad para 8.000 espectadores, se presentan artistas nacionales y locales, músicos y bailarines de los ballets más destacados del país. La Fiesta del Poncho del año pasado reunió cerca de 450 mil personas, con lo que se puede afirmar que esta convocatoria catamarqueña se ha convertido en la fiesta de invierno más grande de la Argentina.
Durante diez días el Valle Central de Catamarca figura como uno de los lugares más elegidos por turistas de todo el país para ser visitado. La Fiesta Nacional e Internacional del Poncho posee la certificación de Calidad Turística en Directrices de Gestión Turística Ferias de Artesanías (2016) y ‘Marca País’ (2017) otorgada por el Ministerio de Turismo de la Nación. Un homenaje maravilloso a la tradición y uso de una prenda que combina colores, texturas y la pasión de los artesanos catamarqueños.