Viernes 30 de Octubre de 2020

SI HAY UNA DISCIPLINA QUE COQUETEA CON LA AVENTURA Y EL PELIGRO, ES ESTA. MANOS, PIES Y MENTE SE CONJUGAN PARA SUBIR LAS PAREDES MÁS ESCARPADAS, SIN PROTECCIÓN ALGUNA. UN DEPORTE SÓLO PARA VALIENTES.

El film Misión: Imposible II comienza con una escena para el recuerdo. En medio de una inmensa geografía rocallosa, el protagonista Ethan Hunt (Tom Cruise) escala sin arneses ni cuerdas un paredón colosal mientras los títulos corren al pie de la pantalla. Enseguida empieza a sonar “Iko-Iko” de Zap Mama y el hombre ensaya un salto de una pared rocallosa hacia otra, resbala y cae deslizándose por la piedra hasta quedar colgado de una sola mano sobre el precipicio. Hunt respira, se concentra, gira sobre sí mismo de cara al abismo. Suelta una mano, se toma de otra arista, y así continúa avanzando hasta llegar a la cumbre, donde recibirá las coordenadas de su primera misión… imposible. Aunque llevada al extremo, aquella primera escena del film de John Woo describe como pocas la adrenalina del Free Soloing o Solo Integral, como se llama esta modalidad de escalada sin cuerdas, ni seguros, ni cualquier tipo de protección que pueda salvar al escalador si comete un error y cae.

SE TRATA DE UNA DISCIPLINA TAN ANTIGUA COMO EL INSTINTO NATURAL DE LOS SERES HUMANOS DE TREPAR Y DESAFIAR LOS LÍMITES.Se trata de una disciplina tan antigua como el instinto natural de los seres humanos de trepar y desafiar los límites. En Argentina su práctica está prohibida tanto en Parques Nacionales, tierras y campos privados como clubes deportivos o escuelas de escalada, aunque según asegura Hernán Dal Ri, director de Escalando, escuela de escalada deportiva (www.escalando.com.ar), andinista y competidor desde 1988, la disciplina se ha practicado siempre. “El Free Soloing es el estilo de escalada más peligroso, ya que no supone ningún margen de error técnico, físico o psíquico y cualquier fallo equivale a una muerte segura. Unas de las primeras experiencias en nuestro país fue el ascenso al pico internacional del Cerro Tronador, en Bariloche”, explica Dal Ri, que alguna vez probó la experiencia. Y añade: “La sensación es de entrega espiritual completa, visión tipo ‘túnel’ de concentración absoluta y la adrenalina casi constante que significa estar consciente del estado de exposición que no nos permite fallar”.  Según el andinista, una variante del Soloing es el Bouldering, modalidad que consiste en escalar bloques de roca o pequeñas paredes de hasta 6 metros de altura máxima, sin la necesidad de los materiales de protección convencionales de la escalada (cuerda, arnés, elementos de fijación), donde se utilizan colchonetas transportables de alto impacto (Crash-Pads). También la práctica Indoor (bajo techo), donde solamente se escala con las zapatillas técnicas y un recipiente en la cintura con polvo de magnesio (como en la gimnasia deportiva). “Es una de las disciplinas más atléticas, donde se utilizan las técnicas, posturas y movimientos más refinados y puros que ofrece este deporte en la actualidad”, concluye Dal Ri. En cualquier caso, si bien es una práctica desaconsejada por la posibilidad de que cualquier imprevisto tenga un desenlace fatal, generalmente los escaladores buscan vías que ya conocen muy bien, incluso muy por debajo de su nivel deportivo, para así disminuir los riesgo de caída. Lo más parecido a un derroche controlado de adrenalina.INFO
Escalando, escuela de escalada deportiva
www.escalando.com.ar