Descubrimientos de la neurociencia permiten desarrollar técnicas para cambiar y mejorar.


Cientos de personas están sentadas en un auditorio. Asisten a una clase. A simple vista no se parecen en nada. Tienen diferentes edades. Algunos viven en pareja, otros son solteros. Algunos tienen hijos y hasta nietos, otros no. Hay empleados, futbolistas, vendedores, empresarios, publicistas, estudiantes, docentes. Pero todos tienen algo en común: buscan cumplir los objetivos que se proponen y para eso están dispuestos a cambiar algunos de sus mecanismos mentales y a aprender un método para lograrlo.

La multitarea, el estrés, la falta de concentración, la procrastinación y la sensación de que el tiempo no alcanza y se desperdicia el potencial pueden arruinar los planes de muchos. Este tipo de complicaciones que abruman en la vida diaria hace que muchas veces las personas no alcancen sus metas. Y es en esos casos en los que el cognitivismo, la psicología experiencial, la atención plena (también conocida como mindfulness) y las técnicas de coaching, basadas en descubrimientos de la neurociencia, aparecen como posibles herramientas.

Una de ellas es la Educación del Pensamiento Enfocado en el Propósito (EPEP), que propone la transmisión de un método que permite reconocer los programas cerebrales que impiden desarrollar los objetivos y modificarlos por otros que sí permitan alcanzarlos. Para eso se promueve un entrenamiento que permita el reconocimiento de los estados emocionales, de los niveles de estrés y del idioma corporal, y se enseña cómo gestionar esos fenómenos.

Esta técnica fue diseñada por el Dr. Eduardo Berteuris, médico de la Universidad de Buenos Aires y licenciado en Medicina y Cirugía por el Ministerio de Educación y Ciencia de España, entre otros títulos. Su propuesta consiste en un método que debe implementarse todos los días hasta que finalmente se creen las herramientas necesarias para transformar aquello se desea en resultados concretos. Y quienes transmiten este método son una nueva entidad: el docente coach, que genera liderazgo en el aula, que tiene un discurso magnético y que facilita la motivación y el desarrollo del talento de sus alumnos para alcanzar las metas de aprendizaje.

El fin último de esta propuesta es que esas personas que llegaron a esas clases con angustia, impotencia y frustración puedan resolver las crisis, logren un cambio positivo en los distintos ámbitos sociales, alcancen su potencial, se comuniquen de manera asertiva y mejoren la autoestima, para, finalmente, construir la felicidad.