miércoles, junio 23, 2021

Cuyo, donde nacen las raíces del paraíso

Vinos de primer nivel, montañas legendarias y mucho sol son algunas de las numerosas propuestas que las provincias de Mendoza, San Juan y San Luis les ofrecen a los viajeros del mundo.


Veinticinco grados de temperatura, un sol radiante y una copa vino Malbec. Detrás del cristal de la copa el marco es de ensueño: viñedos interminables, campos que relucen verdes y parejos, y en el fondo, la majestuosa Cordillera de los Andes.

Esta escena se vive casi de manera permanente en la región de Cuyo, al oeste del territorio argentino. Esta área está compuesta por las provincias de Mendoza, San Juan y San Luis. Definitivamente, el sueño de vivir en un paraíso puede alcanzarse en esta tierra pujante y llena de oportunidades para emprendedores y hombres y mujeres que buscan nuevos horizontes para sus vidas.

Mendoza

Productora del 70 por ciento de los vinos argentinos, en esta provincia se respiran vides y de la más alta calidad. Y si en Mendoza se habla de vino, la primera referencia es el mundialmente conocido Malbec. Esta cepa, incorporada al territorio mendocino en la segunda parte del siglo XIX, proveniente de Francia, se convirtió en la marca insignia de los vinos argentinos. “El mejor Malbec del mundo se da en Mendoza” afirman con orgullo sus habitantes y están en lo cierto.

El territorio mendocino cuenta con las siguientes Rutas del Vino, que se dividen en cuatro regiones: Norte, Este, Valle de Uco y Sur. En el Norte, a una distancia cercana de la capital, se encuentra la denominada Primera Zona. Guaymallén, Godoy Cruz, Maipú y Luján de Cuyo son los departamentos que la componen y que agrupan una gran cantidad de bodegas tradicionales. Maipú, la cuna del vino debido a que aquí se encontraron las primeras vides del país, y Luján de Cuyo, conocida como la tierra del Malbec por su excepcional calidad, son las localidades más famosas.

En el Este se destacan las cepas blancas, que dan resultado a vinos frescos y frutados. Cuenta con la mayor extensión de viñedos del país y, poco a poco, reformuló sus bodegas para jerarquizar su oferta. 

En los últimos 20 años el Valle de Uco se convirtió en el ícono del vino argentino. Hoy por hoy, es un paso obligado para degustar vinos y hospedarse en algunas de sus sofisticadas bodegas. Con una amplitud térmica diaria de 15 grados y terruños al pie de la inmensa Cordillera de los Andes, se obtienen vinos en altura de extrema calidad.

Por último, la zona Sur, con San Rafael como principal centro urbano, presenta importantes bodegas, también de larga tradición. Bonarda, entre los tintos, y Chardonnay, por las blancas, son las cepas que sobresalen, aunque las opciones son variadas. San Rafael es sinónimo de Turismo Aventura. Desde aquí se practica rafting sobre el río Atuel, canopy, tirolesa y mucho más.

Durante el invierno, el centro de esquí de Las Leñas, con más de 30 años de historia, es uno de los centros más importantes del país y del hemisferio sur. Su base se halla a 2.240 metros de altura sobre el nivel del mar, mientras que su cumbre, a 3.430. Cuenta con 30 pistas y 14 medios de elevación, entre otras características. La ciudad más cercana es Malargüe, al sudoeste de la provincia.

Y no se puede dejar de mencionar la ciudad capital homónima. Es una de las urbes más pulcras y limpias de Argentina. Llama la atención el notable cuidado de sus calles y el mantenimiento de las famosas acequias. La avenida Arístides, la plaza Independencia en el corazón de la ciudad y el inmenso Parque General San Martín, con el Cerro de la Gloria y el Teatro Griego Frank Romero Day -epicentro de la Fiesta Nacional de la Vendimia, una de las más grandes de Argentina- como referencias, le otorgan un sello inconfundible.

San Juan

La tierra de uno de los máximos próceres argentinos: Domingo Faustino Sarmiento. Su puerta principal es la Ciudad de San Juan, que al igual que su vecina Mendoza, se destaca por la limpieza de sus veredas y los árboles que las rodean. El famoso campanario de la Catedral, la Casa Natal de Sarmiento, el moderno Centro Cívico y el Teatro del Bicentenario son algunas de las máximas credenciales de la ciudad.

En esta provincia el vino también tiene un rol protagónico. Así como el Malbec es el emblema mendocino, el Syrah es el sanjuanino. A través de sus cinco valles –Calingasta, Fértil, Pedernal, Tulum y Ullum-Zonda- los viajeros pueden visitar diferentes bodegas ubicadas dentro de un paisaje memorable.

Dejando atrás las vides, San Juan cuenta con algunos de las postales más imponentes de Argentina. A pocos minutos de la capital provincial asoma gigante y poderoso el Dique Ullum, una maravillosa obra de infraestructura. Este punto, además de ser impactante para la fotografía, es un típico lugar de reunión entre los jóvenes y las familias que quieren despejarse, escuchar música y disfrutar de un buen momento.

Y si de estrellas turísticas de Argentina se trata, una de ellas es el Parque Provincial Ischigualasto, popularmente conocido como El Valle de la Luna, en el noreste de la provincia. Junto al Parque Nacional Talampaya, en la Rioja –están literalmente pegados- fueron declarados Patrimonio de la Humanidad. En la actualidad, miles de turistas llegan hasta aquí en busca de conocer las famosas –y muy curiosas- formaciones geológicas que se ven allí, como la Cancha de Bochas, El Submarino y El Hongo. Para los amantes de los dinosaurios, Ischigualasto es un fiel testimonio del Período Triásico.

San Juan también es un ejemplo de Turismo Aventura, con el Windsurf y el Kitesurf a la cabeza. A 200 kilómetros de la capital se encuentra el embalse Cuesta del Viento, ideal para la práctica de estos deportes extremos por la calidad de sus vientos.

También es muy típica la práctica de carrovelismo en Pampa del Leoncito. A bordo de un carro a vela, los conductores pueden alcanzar velocidades de hasta 80 kilómetros por hora. Para los aventureros, ésta es una de las máximas argentinas. El Astroturismo también es muy fuerte aquí debido a que San Juan es una provincia que cuenta con 300 días de sol y el cielo casi siempre se presenta diáfano y luminoso. Es en Calingasta donde la actividad astronómica se realiza de manera ideal gracias al Complejo Astronómico El Leoncito.

Como se mencionó anteriormente, el sol es el mejor compañero de San Juan. Más del 80 por ciento del año es soleado en esta tierra bendecida. Y para celebrar esta noble condición, nada mejor que la Fiesta Nacional del Sol. Desde 1972 es el mayor evento sanjuanino y una de las grandes fiestas del país.

San Luis

“Quien no fue llegó hasta El Filo, no pasó por Merlo”, aseguran los habitantes de Villa de Merlo. A 2200 metros de altura, El Filo es el límite que divide las provincias de San Luis y de Córdoba en el corazón de las Sierras de los Comechingones. A 20 kilómetros de Merlo, el camino ascendente y sinuoso es muy pintoresco, con el Mirador del Sol como punto ideal para tomar las mejores fotografías del Valle de Conlara. En el siglo XXI Merlo se convirtió en uno de los destinos argentinos de mayor crecimiento turístico. Con un micrcolima propio, elogiado en todo el mundo, es un sitio al que llegaron y se instalaron muchas familias de las grandes urbes del país.

A menos de 5 kilómetros del centro de Merlo se descubre otra de las joyas de este magnífico destino puntano: el Algarrobo Abuelo, un árbol antológico que supera los 800 años. Es inevitable una foto aquí y contemplar el paso del tiempo.

La avenida del Sol, El Ojo del Tiempo –reloj solar diseñado por el artista Pérez Celis-, el centro histórico y el arroyo Malos Pasos se alistan entre las principales atracciones. 

En tierras puntanas, el principal ingreso es a través de la capital homónima. La Plaza Pringles, en el corazón urbano, marca el ritmo de los capitalinos. Este rincón es un buen punto de partida para comenzar a explorar las calles puntanas. Para aquellos que buscan compras de productos típicos, o comer un clásico chivito asado, la peatonal Rivadavia se presta ideal para la ocasión.

Algo retirado de la ciudad se encuentra el complejo Terrazas del Portezuelo, un impresionante conjunto de edificios en el cual se ubica la Casa de Gobierno. Esta increíble obra arquitectónica, inaugurada en 2010 para celebrar el Bicentenario de la Revolución de Mayo, se destaca por ser una construcción de materiales ecológicos y por ser súper luminosa.

San Luis es la base para trasladarse a los pintorescos pueblos cercanos. El Volcán, Potrero de los Funes –otro de los destinos que más ha crecido en el turismo argentino, con un autódromo de primer nivel y una hotelería de lujo- y El Trapiche, con sus diques La Florida y Esteban Agüero, son perfectas escapadas para despejar la mente y gozar a pleno de la naturaleza.

Muy cerca de la capital provincial también se encuentra La Punta, una de las ciudades más jóvenes de Argentina. Fundada en 2003, cobró gran interés entre los viajeros debido a la modernidad de sus calles, una réplica del Cabildo original de la Ciudad de Buenos Aires, el estadio Juan Gilberto Funes, un set de filmación y una Universidad, entre otros sitios. 

Para describir las bellezas naturales de San Luis no se puede obviar al Parque Nacional Las Quijadas. A menos de dos horas de San Luis, yendo hacia el noroeste, es una verdadera perla de las áreas protegidas del país.

Para los que gustan de la paleontología Las Quijadas es el lugar ideal. Aquí se hallaron numerosos restos fósiles de dinosaurios y reptiles voladores. Además, las formaciones geológicas le dan un marco de notable magnitud y llegar hasta los miradores carga las vistas de emociones interminables. Allí se ve un paredón que parece no tener fin.

Cuyo es una tierra privilegiada y aquellos viajeros que se decidan a recorrerla serán unos absolutos afortunados.


Más información: Argentina Turismo

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