Miércoles 21 de Octubre de 2020

LA GRAN FINAL LA CULMINACIÓN DE LA RED BULL BATALLA DE LOS GALLOS 2018 REUNIRÁ EN EL CLUB HÍPICO ARGENTINO A LOS 16 MEJORES IMPROVISADORES DE AMÉRICA LATINA Y ESPAÑA BAJO EL LEMA “MUCHOS HABLAN, POCOS RIMAN, SÓLO LOS MEJORES IMPROVISAN”


Desde 2005, las batallas de gallos Red Bull vienen reuniendo a los mejores improvisadores de hip-hop, que hablan y riman en la lengua de Cervantes, y el show se ha convertido en un fenómeno de público en todo el país. El formato es sencillo: dos gallos, el mismo tiempo para improvisar (generalmente un minuto) y un jurado que decide quién sigue y quién se va. Si bien no hay más reglas que las mencionadas, sí hay ciertos códigos estéticos-poéticos y de luchador. Vale ofender y atacar al rival. Las peores palabras están admitidas, aun las que rozan la incorrección política. El discurso se estructura desde la idea de superioridad moral y mejor desempeño en el arte de la improvisación. Todo muy duro, pero después de la batalla hay abrazos, reconocimientos y mucha camaradería. La ética de la lucha: en el ring nos matamos pero abajo nos queremos y admiramos. “Lo más crudo no es lo que te digan arriba del escenario, sino los comentarios en las redes sociales”, admite Misionero, reconocido rapero y presentador habitual de las batallas que tranquilamente podría ser confundido con un luchador de artes marciales combinadas por su mandíbula cuadrada y su cuerpo macizo. “En el freestyle hay de todo: hay gente que viene de los barrios, hay gente que viene de Recoleta… no hay sectores sociales determinados pero siempre es gente con necesidad y ganas de expresarse”, estima.

DESPUÉS DE LA BATALLA HAY ABRAZOS, RECONOCIMIENTOS Y MUCHA CAMARADERÍA. LA ÉTICA DE LA LUCHA: EN EL RING NOS MATAMOS PERO ABAJO NOS QUEREMOS Y ADMIRAMOS.


La última Batalla de los Gallos que tuvo como sede a la Argentina se hizo en 2008, en un teatro mediano de San Telmo para 300 personas. Para esta edición, el 9 de diciembre en el Club Hípico Argentino se esperan miles de fans. En esta final dos argentinos competirán por la corona mundial: Dozer y Wos. “Cuchame papá / esto viene con poderes / no le pidas que griten / ¡La gente grita lo que quiere!”, tira Dozer desde un buzo con capucha tres talles más grande. “Guacho no tenés criterio / vengo con la rima / ¡porque yo te parto al medio!”, improvisa Wos y también le dice a un rival negro: “Yo también tengo flow / sin tener cadenas / y pongo a bailar a su novia morena”. Misionero se gana la vida en esta escena de la cultura hip-hop. Viajó por buena parte de Latinoamérica como presentador de batallas y da fe de que en los últimos años se generó un público que atrae a las marcas y le da volumen a una actividad que empezó como corriente contracultural y se fue incorporando de a poco a la industria del entretenimiento. El desafío para los cultores es despegar de las pautas madres del hip-hop norteamericano y generar una identidad propia. Algo de esa marca latina-hispana ya se ha logrado pero todavía falta. Hay mucho por lograr, porque si algo viene unido al espíritu de un gallo es siempre ir por más y ganar, sin importar el tamaño del desafío.

LOS FINALISTAS
Después de haber vencido en las instancias nacionales, 16 representantes irán por la corona mayor. Aquí presentamos algunos de los favoritos: Aczino (México), considerado por muchos como el mejor exponente en freestyle de habla hispana de la historia. Es el actual campeón internacional de Red Bull Batalla de los Gallos, tras ganarle al argentino Wos en la final de México 2017. Wos (Argentina), 20 años, cabeza de la renovación de la muy digna tradición de freestylers rioplatenses. Su fuerte son las respuestas. Empezó a rapear en 2012, en los recreos del colegio. Arkano (España), caso de precocidad sorprendente, a los 7 años ya rapeaba y ganó el título nacional de Red Bull Batalla de los Gallos España con tan solo 15 años de edad.