Jueves 29 de Octubre de 2020

Argentina contiene en sus tierras varios sitios de interés cultural, los cuales cuentan la historia y tradición de nuestro país. Acompáñanos a conocer uno de ellos: Cueva de las Manos.


Cueva de las Manos es un sitio arqueológico ubicado en la Provincia de Santa Cruz, en la zona del Alto Río Pinturas en la “Estancia Cueva de las Manos”, a 88 metro de altura. Las características físicas que presenta la cueva son: 20 metros de profundidad y 10 metros de alto, sin embargo, lo que más se destaca es el arte rupestre que deja ver cómo vivían los habitantes de los primeros pueblos sudamericanos.

Dichas inscripciones datan del año 7350 a. C. Debido a su antigüedad y a lo que representan para la historia argentina, la UNESCO la declaró como Monumento Histórico Nacional y Patrimonio de la Humanidad, describiendolas con las siguientes palabras: “conjunto pictórico único en el mundo”. 

Aquellos que quieran visitar este maravilloso lugar, deben tener en cuenta que el pueblo más cercano es Perito Moreno y está a 163 kilómetros de distancia. A su vez, un dato interesante a saber, es que un poco más alejado se encuentra Los Antiguos, zona de descanso de los ancianos de las tribus. 

Las pinturas rupestres son una gran fuente de información y aprendizaje acerca de las sociedades y culturas de nuestros antepasados. Nos muestran las creencias, la ideología y las formas de vivir que tenían en aquella época, y además permiten ver los elementos naturales que utilizaban tanto para pintar como para la vida cotidiana. Se pueden observar imágenes de guanacos, la figura solar, gauchos, líneas y puntos. 

Gracias a las investigaciones, se puede decir que algunas de las imágenes, como las manos negativas, fueron hechas con carbón vegetal, caliza, hematita, manganeso y limonita. 

Si te gusta conocer la historia, la tradición y cómo se conformó nuestro hermoso país, Cueva de las Manos es un destino ideal para vos. Podrás descubrir cómo vivieron las antiguas sociedades sudamericanas y obtendrás mucha más información de parte de los arqueólogos que cuidan y estudian el sitio.