Viernes 30 de Octubre de 2020

Acompañanos a descubrir cinco curiosidades que guarda la historia de Buenos Aires


Buenos Aires es una de las cinco ciudades con más teatros en el mundo

Buenos Aires se posiciona sobre Nueva York, París y Londres como la ciudad con más teatros del mundo. Las salas pertenecen al circuito comercial, independiente y oficial, sumando un total de más de 300 teatros. Las obras que se presentan son de géneros variados y en su mayoría producen éxitos que recorren el país. 

Los pertenecientes al circuito comercial son los que están ubicados en avenida Corrientes, siendo los más conocidos el Metropolitan, Ópera, Lola Membrives, Nacional, entre otros, y por lo general se realizan obras del estilo de stand up, musicales, espectáculos infantiles y de revista. 

Los del circuito independiente crean obras de bajo presupuesto y con artistas emergentes y están ubicados en pequeñas salas de los barrios de Palermo, Abasto y San Telmo. 

Por último, los del circuito oficial dependen del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y se realizan obras importantes para la cultura, entre ellos se encuentran el Teatro General San Martín, el Teatro Colón y el Teatro Nacional Cervantes, los cuales fueron declarados como Monumentos Históricos Nacionales. 

El subte porteño fue el primero de Sudamérica

El Subte de Buenos Aires se inauguró el 1 de diciembre de 1913 de la mano del presidente Victorino de la Plaza. La primer línea de metro que existió fue la A, la cual tenía un recorrido que iba desde Plaza de Mayo a Plaza Once y se consagró como la primera que se construyó en América del Sur. 

Sin embargo la obra comenzó dos años antes, el 15 de septiembre de 1911, dictada por el presidente Roque Sáenz Peña. En la construcción trabajaron más de 1.500 personas con máquinas de vapor y prometía posicionar a Buenos Aires junto a grandes ciudades como París, Nueva York, Londres y Berlín. 

El subte recibió sus primeros pasajeros el 2 de diciembre de 1913, un día después de su inauguración. El orgullo de los porteños era tan grande que para las 6 de la tarde ya habían experimentado el nuevo transporte 110.000 personas.  

El Obelisco fue inaugurado en 1936 y lo quisieron demoler en 1939

El Obelisco es un monumento histórico de Buenos Aires, pesa 70 toneladas y fue construido en 1936 en tan solo 60 días, como motivo del cuarto centenario de la fundación de la ciudad. La obra fue realizada por el arquitecto Alberto Prebisch, de origen argentino y la construcción la llevó adelante el consorcio alemán GEOPÉ-Siemens Bauunion-Grün & Bilfinger.

Sin embargo, tres años después, el Concejo Deliberante lo quiso eliminar y sancionó la demolición del Obelisco por Ordenanza Nº 10.251, las razones por las cuales tomaron esta decisión fueron económicas y de seguridad pública, debido a la caída de lajas que cubrían la superficie. 

Esto provocó una división social, los defensores de la obra acudían a argumentos positivos a favor del Obelisco, como la visita de los turistas y el símbolo que representaba para Buenos Aires. Además, tenían en cuenta el gran costo que llevaría la demolición. 

Pero la ordenanza fue vetada el 13 de junio de 1939, por el intendente Arturo Goyeneche, quien salvó el Obelisco. 

En 2011, fue declarado  “Patrimonio Cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”. 

Debajo de Buenos Aires existe una red de pasillos subterráneos construidos en el siglo XVII

El misterio de los túneles de Buenos Aires está en su difícil investigación, ya que muchas son las complicaciones que se presentan a la oa de realizar estudios sobre ellos, como los cimientos, las vibraciones de los autos, la ciudad y las cañerías.  

Una de las pocas cuestiones que se sabe es que se encuentran ubicados debajo de ciertas áreas de la ciudad, los más importantes están en la Manzana de las Luces. Además se conoce los años en los que fueron construidos, entre 1600 y 1700.

Sobre su origen hay dos teorías, la más convincente habla de que fueron edificados por los jesuitas para establecer una red de edificios, otra cuenta que fueron usados para el comercio ilegal y por último hablan de que fueron utilizados por masones.  

La primera imagen de Buenos Aires fue pintada por el holandés Aldus Verthoont

La primera imagen que se conoció de Buenos Aires fue gracias a una obra artística del holandés Aldus Verthoont, quién pintó la ciudad en 1628.