Sábado 24 de Octubre de 2020

CONOCER NUESTRA MÁXIMA MARAVILLA NATURAL ES UNA EXPERIENCIA INOLVIDABLE. CAMINAR POR LA SELVA, APRECIAR LA FUERZA DEL AGUA Y ADMIRAR LA FLORA Y LA FAUNA MISIONERAS SON PARTE DE UN PASEO QUE ESTIMULA LOS CINCO SENTIDOS.Las Cataratas del Iguazú fueron declaradas una de las siete nuevas maravillas naturales del mundo en 2011 y son un conjunto de cataratas que se localizan sobre áreas protegidas del río Iguazú, en el límite entre la provincia de Misiones y el estado brasileño de Paraná.
La mejor manera de conocer las cataratas es a través del sistema de pasarelas, que recorren el parque tanto del lado argentino como del lado brasileño y que permiten el contacto directo con los saltos y la frondosidad de la selva. Para llegar a las pasarelas se aborda un tren ecológico que circula por el medio de la selva, que permite el desplazamiento de los visitantes mientras toman contacto directo con el medio ambiente y perciben sus sonidos, aromas y colores.
Mediante el circuito Inferior se pueden observar los saltos de frente y desde abajo se puede disfrutar de una lluvia natural provocada por las caídas de agua. El paseo Superior brinda un panorama del conjunto de saltos desde una mayor altura, estas pasarelas elevadas llegan hasta el borde mismo de la caída de los principales saltos.
El tren ecológico llega hasta la entrada del camino que conduce al mirador de La Garganta del Diablo, la caída de agua más grande e importante del mundo, con más de 80 m de altura. Iguazú cuenta con 14.000 plazas de alojamiento para todos los gustos y bolsillos. Si el visitante tiene la suerte de poder alojarse un uno de los hoteles que están dentro de la selva se sugiere tomarse por lo menos un día completo para quedarse a disfrutar de las instalaciones y descansar de las caminatas por las pasarelas.
Iguazú también cuenta con un circuito gastronómico con restaurantes especializados en platos característicos de la zona, elaborados con productos regionales (pescados de río, mandioca, yerba, té, quesos, miel de caña o de abejas, maíz, palmitos, maracuyá, mamón, palta, guayabas). No solo cataratas Iguazú también ofrece otras atracciones además de las cataratas. Las aguas danzantes en el Hito de las Tres Fronteras ofrecen un show de agua, luces y sonido único. Se puede combinar con la visita al Hito, el paseo de compras de artesanías y luego se puede recorrer la Costanera Eduardo Arrabal bordeando el río Iguazú hasta llegar al puerto de la ciudad.

LA BIODIVERSIDAD DE LA ZONA INCLUYE MEDIO CENTENAR DE VARIEDADES DE MARIPOSAS Y UN SINFÍN DE MARAVILLAS NATURALES.

  

Cerca del Hito de las Tres Fronteras se encuentra el Orquidiario del Indio Solitario, un vivero especializado de gran atractivo para los turistas en busca de conectarse con la original naturaleza de la selva de Misiones. En este predio se cultivan unas 40 variedades de orquídeas de la región, tanto nativas como introducidas. Para los que gustan de realizar compras, el Duty Free Shop resulta una opción imperdible. Fue elegido cuatro años como el mejor Duty Free del mundo y fue diseñado para dar la sensación de un viaje por el mundo: cada departamento representa una ciudad que lo lleva en un Paseo de Compras por New York de los años 30 (Bebidas), París (Perfumería), Shanghai (Electrónica) y Venecia (Modas), entre otras ciudades del mundo.
La Feria de Puerto Iguazú –conocida como La Feirinha– cuenta con unos 70 locales comerciales donde los turistas pueden saborear una fresca picada llena de “sabores y colores” con quesos, aceitunas rellenas, jamones crudos y cocidos. Es una visita a un lugar muy pintoresco donde además se puede comprar vinos, licores, embutidos, aceites de oliva, dulces de leche y alfajores, y mucho más. También puede optar por contratar excursiones para la práctica de actividades de aventura y ecoturismo como la visita a la aldea Fortín M’Bororé, un pueblo guaraní de 140 familias que forma parte de las 74 comunidades de Misiones; canoping, caminata en la selva y rapel (realizadas por la empresa Iguazú Forest).

EL SISTEMA DE PASARELAS, QUE RECORREN EL PARQUE TANTO DEL LADO ARGENTINO COMO DEL LADO BRASILEÑO, PERMITE EL CONTACTO DIRECTO CON LOS SALTOS Y LA FRONDOSIDAD DE LA SELVA.

Una de las actividades más tradicionales e imperdibles es la navegación por el río Iguazú para disfrutar de los saltos desde el agua en modernas lanchas a motor, recorriendo 6 km del río Iguazú inferior y atravesando 2 km de aguas rápidas. Iguazú Jungle Explorer realiza este tipo de paseos, que incluye el ingreso al área de cascadas, aproximación a los saltos argentinos más importantes y la vista de los saltos brasileños.

 

Este inolvidable “bautismo” en las caídas de agua invita a regresar siempre. Iguazú cuenta con 14.000 plazas de alojamiento que se adaptan a todos los gustos y bolsillos. Para los amantes de la tranquilidad y el contacto con la naturaleza, su hotelería representa verdaderas experiencias multisensoriales: desayunar mirando la selva, caminar sus senderos, disfrutar de piletas en medio del paisaje o simplemente descansar escuchando sus sonidos.
Del mismo modo, sentarse en una mesa en Iguazú permite conocer el lugar, su cultura, su geografía y su historia. Su circuito gastronómico cuenta con restaurantes especializados en platos característicos elaborados con productos regionales (pescados de río, mandioca, yerba, té, quesos, miel de caña o abejas, maíz, palmitos, maracuyá, mamón, palta, guayabas).

Para encontrar alojamiento, una excursión o un restaurante, además de promociones especiales, consultar www.iguazuturismo.gob.ar