Miércoles 21 de Octubre de 2020

TIENE FAMA, RIQUEZA Y UNA BELLEZA CAUTIVANTE PERO CULTIVA UN PERFIL BAJÍSIMO QUE LE AGREGA UN IRRESISTIBLE HALO DE MISTERIO Y CANDIDEZ. EL MUNDIAL DE RUSIA SERÁ UNA NUEVA OPORTUNIDAD PARA VERLA CON LA CELESTE Y BLANCA, ALENTANDO AL MEJOR JUGADOR DEL MUNDO Y A SU SELECCIÓN.

Ella nació en Rosario. Cuando tenía nueve años conoció a un chico en la casa de su primo. Compartían juegos y tiempo a orillas del río Paraná. Al poco tiempo dejó de verlo. Él se había ido a vivir afuera. Pero cuando volvía a la Argentina, iba a Rosario y a la casa de su primo. Él quería encontrarse con ella. Y ella con él. Pero ese interés se convirtió en un romance a distancia. Ella empezó a viajar a visitarlo y tiempo después se instaló en España a probar suerte con su pareja, que inmediatamente se transformó en una familia que comenzó a crecer: tuvieron un hijo, luego otro, se casaron y ahora ya son cinco. Hasta acá, ella podría ser la protagonista de una historia más, podría integrar una de esas relaciones que comienzan tímidamente en la adolescencia y se van afianzando a pesar de las adversidades. Pero no es cualquier historia. Ella es la primera dama del fútbol mundial: Antonela Roccuzzo. La mujer de Lionel Messi. Antonela es la hija de los dueños de la cadena de supermercados rosarinos Único y la prima de Lucas Scaglia, amigo de la infancia de Leo. Cuando terminó la secundaria, fue a la universidad, donde estudió Odontología y luego se cambió a Comunicación Social. Después se trasladó a la capital catalana para vivir con Messi. Y a pesar de que millones de miradas se posan sobre ella, a pesar de la fama que tiene su marido en todo el planeta y a pesar de que muchas parejas de futbolistas disfrutan de los escándalos y las exhibiciones públicas, ella mantiene el perfil bajo. Se sabe que es hermosa, que acaba de cumplir 30 años, que tiene una figura escultural y que es la feliz mamá de Thiago, Mateo y Ciro. También podemos verla alentando a la Selección nacional siempre con la camiseta y la cara pintada de celeste y blanco.


A TRAVÉS DE SU CUENTA DE INSTAGRAM, ANTONELA DEJA VER

UN POCO MÁS DE QUIÉN ES Y QUÉ COSAS LA CONMUEVEN.


Se dice que la relación entre ambos se fortaleció cuando el diez de la Selección llegó a la ciudad santafesina para acompañarla tras la muerte de una de sus amigas en un accidente de tránsito. La tragedia también hizo que ella se involucrara con la causa de la organización Compromiso Vial. Alrededor de 2007 comenzaron el romance, pero recién a partir de 2009 la pareja se hizo pública, cuando Messi lo confirmó en una entrevista. En ese entonces ella vivía en Rosario y tenía que viajar a Barcelona para que pudieran verse, si no debían esperar los momentos en que la carrera futbolística le daba un recreo al ídolo del Barça. Se casaron en 2017, en una mundialmente observada fiesta para 260 personas que se realizó en la ciudad santafesina. Poco antes de la gran boda, cumplió otro sueño: lanzar su carrera como empresaria de la moda en Barcelona junto a Sofía Balbi, la pareja del futbolista Luis Suárez. En una alianza con Ricky Sarkany, inauguraron el primer local de la marca de zapatos en una de las capitales del diseño. A través de su cuenta de Instagram, Antonela deja ver un poco más de quién es y qué cosas la conmueven: suele pedir ayuda en casos de niños con enfermedades complejas, muestra su rechazo a los ricos que cazan animales en safaris y hasta pidió por la aparición de Santiago Maldonado. También, que adhiere al movimiento Ni Una Menos y que mantiene una costumbre bien argentina: el mate. Desde la casa que comparte con Leo en Castelldefels, donde se instaló después del Mundial Sudáfrica 2010, ella sigue cautivando a sus casi siete millones de seguidores en el mundo virtual y a tantos otros en la vida real.