Sábado 31 de Octubre de 2020

ACTOR, PRODUCTOR, EMPRESARIO, PRESENTADOR Y PROGRAMADOR. A LOS 50 AÑOS, ESTE HOMBRE MULTIFACÉTICO ES, SIN DUDAS, UNA DE LAS PERSONALIDADES MÁS DESTACADAS DE LA HISTORIA DEL ESPECTÁCULO ARGENTINO.Adrián Kirzner Schwartz –o Adrián Suar para la inmensa mayoría de los argentinos– protagoniza uno de los pocos casos de actores carismáticos exitosos que han complementado ese rol de privilegio metiéndose también en el complejo y volátil campo de la producción y la programación de televisión, de cine y de teatro. Mal no le ha ido.

INICIÓ SU CARRERA COMO ACTOR A LOS 13 AÑOS EN EL PAPÁ DE LOS DOMINGOS. SU SALTO A LA FAMA LLEGARÍA CON LA COMEDIA INFANTIL PELITO Y LUEGO, EN 1991, CON LA BANDA DEL GOLDEN ROCKET.

Suar inició su carrera como actor en TV a los 13 años en El papá de los domingos. Su salto a la fama llegaría con la comedia infantil Pelito y luego, en 1991, con La Banda del Golden Rocket. De ese programa surgió el amor con Araceli González, con quien tuvo a su único hijo varón, Tomás. Desde 1994 dirige la productora Pol-ka, que generó grandes éxitos televisivos como la seminal Poliladron, Gasoleros, Son amores y El puntero, por mencionar sólo algunos de los programas que ya ganaron un lugar en la historia de la televisión argentina. A esa actividad frenética, que combinó actuación, producción artística y dirección empresaria, Suar le sumó en 2002 la gerencia de programación de Canal 13. En cierto modo fue un desenlace esperado: ya desde 1995 el canal había incorporado a Pol-ka como principal productora de sus contenidos de ficción. Desde El Trece, este argentino nacido en Queens, Nueva York, desplegó su idea televisiva con productos ambiciosos como el debut en la pantalla chica de Diego Armando Maradona en La noche del Diez, o las irreverencias de Mario Pergolini y equipo en Caiga quien caiga (CQC). Pero aun con esos productos exitosos en el aire a la señal le era difícil superar a Telefe en las mediciones de audiencia global. El hombre tuvo paciencia: en 2010, con la llegada de Marcelo Tinelli y la renovación del informativo Telenoche, el canal por fin logró, de su mano, el ansiado primer puesto. En tanto se encaramaba como el rey de la televisión, Suar incursionaba también en cine produciendo sus propias películas; en general, comedias románticas o costumbristas.

El hijo de la novia, dirigida por Juan José Campanella, fue una de ellas. Aclamado por la crítica, nominado al Oscar y ganador del Cóndor de Plata a la mejor película, el largometraje recaudó 8,5 millones de dólares. Otro acierto. Un salto en el tiempo Claro que el bichito de la actuación siempre le siguió picando, y entre más filmes y ficciones televisivas Suar llegó a 2018 con ganas renovadas de subirse a las tablas. Lo hizo junto a Julio Chávez en la obra Un rato con él. También cruzó disciplinas y debutó como conductor del programa de la cadena Fox El Host, un combinado de ficción, musical, programa de entrevistas, con imitaciones, humor y baile. Incansable. Para este 2019, la usina Suar seguramente proveerá muchas sorpresas y contenidos. Por lo pronto, la gran apuesta en materia de ficción es Argentina, tierra de amor y venganza, una gran producción de época encabezada por Benjamín Vicuña y Eugenia “China” Suárez. También está en proceso de consolidación la tira Divorciadas, una comedia protagonizada por mujeres a la manera de la exitosa Las estrellas, con Celeste Cid, Florencia Bertotti y Érica Rivas entre las protagonistas. En cine, Suar por ahora juega al misterio sobre su próximo proyecto. La vara está muy alta ya que sus dos últimas películas, Me casé con un boludo (2016) y El fútbol o yo (2017), fueron éxitos de público (la primera superó el millón de espectadores). Además, la pantalla grande parece ser un terreno familiar para el actor que en marzo cumplirá 51 años: en El fútbol o yo se dio el gusto de actuar junto a su hijo, Toto, y en un futuro no descarta hacer una película con Griselda Siciliani, su ex esposa y madre de su hija Margarita.